La atención temprana es el tratamiento que reciben los niños con necesidades especiales entre el nacimiento y los seis años, con la intención de prevenir, disminuir o eliminar problemas o deficiencias por medio de técnicas psicoterapéuticas. Desde el punto de vista del desarrollo del niño, esta etapa es la más importante, ya que en muy poco tiempo hay un gran desarrollo de todo el organismo, incluido el cerebro, y además se establecen las relaciones con los otros. Esta estimulación temprana debe cumplir 3 principios:

1.- APOYAR E INFORMAR A LOS PADRES Y FAMILIARES.
2.- DESARROLLAR TODAS LAS CAPACIDADES Y POTENCIALIDADES DEL NIÑO.
3.- TENDER HACIA LA NORMALIZACIÓN DEL NIÑO CON SÍNDROME DE DOWN, QUE ES LO QUE SE DENOMINA INTEGRACIÓN, TENIENDO EN CUENTA QUE LA MÁS IMPORTANTE ES LA FAMILIAR.


Es importante saber que la atención temprana NO ES UNA TABLA DE GIMNASIA, no se trata de trabajar con el cuerpo del bebé como si fuera una cosa, sino que hay que hablarle, cantarle, acariciarle..... Con esto queremos decir que NO consiste en realizar los EJERCICIOS DE UNA MANERA EXHAUSTIVA y tampoco debe ser una obligación pesada, ya que transmitirá ese aburrimiento, ese malestar al niño y no será agradable ese momento que esté con tu hijo.

Los programas no irán a desarrollar una parcela, sino que contemplarán todas las áreas del desarrollo.

Atenderán:
Motricidad fina y gruesa.
El lenguaje y la comunicación.
Sociabilidad y autonomía personal.
Desarrollo afectivo.
Desarrollo cognitivo.
 


Con la estimulación temprana se pretende enseñarle una actitud ante las personas, cosas y juguetes. Se trata de que centre su atención ante los acontecimientos de la vida diaria, que empiece a comprender la relación que existe entre la causa y el efecto. En resumen, es preparar unas capacidades que le van a venir bien a lo largo de su vida.

Los objetivos de la atención temprana se irán cambiando según vaya consiguiéndolos, pero no se debe marcar en un período fijo, ya que CADA NIÑO SE DESARROLLA A SU MANERA. Así que el único marco de referencia es el propio niño.

La finalidad de la estimulación temprana es conseguir el máximo desarrollo de sus capacidades para lograr una comunicación e integración en su ambiente familiar, social y escolar.


Hay que tener en cuenta el espacio físico donde realice la estimulación, ya que debe de estar bien ventilado, con buena temperatura. La decoración también es importante porque motivará al niño en mayor o menor medida, las paredes deben tener un color suave con motivos no exageradamente coloreados, pero sí con objetos que estimulen.

El material necesario para la estimulación son los juguetes; irán cambiando según su edad y su evolución. Lo importante es que el juguete posibilite la estimulación, es decir, es mejor comprarle una muñeca sencilla para motivarle la imaginación y la creatividad, que no una que lo sabe hacer todo.

La atención temprana resulta eficaz tanto para el niño como para la familia. El niño pequeño está inmerso en un ambiente familiar afectivo, enriquecedor, estimulante, que es también imprescindible y fundamental para lograr el máximo de desarrollo de sus capacidades.

Con todos los estudios que se han realizado, parece evidente que la intervención temprana ha sido eficaz en los niños con síndrome de Down, evitando, en buena parte, la disminución de la capacidad cognitiva de estos niños, mejorando las actitudes de los padres y posibilitando el acceso a una educación normalizada.



Helenca Ferrer
(Diplomada en educación especial, especialista en Psicodiagnóstico y estimulación precoz, Master en Logopedia).


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