El paso a primaria

Hasta los 6 años, la educación formal o escolarización de los niños con síndrome de Down suele estar bastante clara, en el sentido que en la mayoría de los casos la educación infantil se lleva a cabo en régimen de integración: los niños acuden al colegio o a la escuela infantil con otros niños, y en términos generales las adaptaciones curriculares no son significativas, al menos hasta llegar al último curso de la educación infantil. En estos casos, el niño recibe los apoyos que sean necesarios pero comparte la clase y el centro con niños sin necesidades educativas especiales. En muchos casos las clases del colegio se complementan con las visitas al centro de atención temprana para recibir apoyo, estimulación, logopedia o psicomotricidad.

A los 6 o 7 años, según los casos, el niño inicia la educación primaria. En este momento muchos padres optan por la escolarización en un centro de educación especial, o por la continuidad en el centro de integración. Ya se habla en otros lugares del portal de estas dos opciones, de las ventajas y de los inconvenientes.

http://www.down21.org/educ_psc/educacion/escolarizacion/que_edu_especial.htm y
http://www.down21.org/educ_psc/educacion/escolarizacion/que_integracion.htm

En este artículo se pretende informar sobre los aspectos que se enseñarán a sus hijos en la educación primaria, así como de los aspectos que deben tener en cuenta a la hora de elegir un centro.

Al llegar a un centro de integración, y comenzar la enseñanza primaria, al niño se le deben enseñar muchas más cosas que leer y escribir. Obviamente estos aprendizajes son fundamentales, y además son contenidos instrumentales, es decir, van a servir de instrumento para aprender el resto de los contenidos curriculares y extracurriculares, especialmente a medida que crece el niño. Pero el niño, al entrar en el colegio, se va a encontrar, por un lado, con un grupo de niños al que puede o no conocer con anterioridad, pero con el que va a crecer, ya que supuestamente va a compartir con éste varios años escolares. Por otro lado, va a aprender conductas aceptables para muchas situaciones. Además, se va a ver expuesto a muchas situaciones y experiencias que le ayudarán a encontrar su sitio en el mundo.

A medida que el niño crece, el colegio va formando una parte cada vez más importante de su vida. En él aprenden habilidades académicas, pero también cómo ser un buen amigo, cómo comportarse adecuadamente en multitud de situaciones, se aprenden habilidades sociales, normas, deberes y derechos. En definitiva, se aprende a vivir en sociedad. Además aprenden mucho de la imitación de los demás, de ahí la importancia de que el modelo de niños que se observan sea el adecuado.

¿Cuál es el mayor problema que aparece cuando un niño con síndrome de Down entra en el primer curso de primaria en un centro de integración?

Desde mi punto de vista, el mayor problema es la falta de recursos profesionales y el miedo de los padres a que su hijo no encuentre un grupo de amigos, es decir, que no se integre dentro del grupo.

Cuando los padres llevan a sus hijos a un centro de educación especial, lo hacen o bien porque no han encontrado un centro de integración que pueda responder a las necesidades de sus hijo, o bien porque la calidad de la educación formal que reciben en el centro de educación especial es mayor. Sea una u otra, el resultado es que ese niño recibe una educación formal especial, fuera de la sociedad.

En la mayoría de los casos, el profesor tutor de un centro de primaria no ha estado nunca con un niño con síndrome de Down; además, el centro no cuenta con el profesor de Pedagogía Terapéutica adecuado ni con el logopeda ni psicomotricista, y las horas de apoyo son escasas.

En este sentido nos han parecido adecuadas algunas recomendaciones para los profesores que da la asociación Síndrome de Down de Reino Unido (Down´s Syndrome Association)

1.- Es adecuado que el resto de los niños conozcan lo que es el síndrome de Down, sepan que su compañero lo tiene y comprendan de qué se trata de un modo positivo. La mayoría de los padres estarán encantados de hablar de ello a sus compañeros.

3.- Utilizar estrategias de enseñanza que se ha demostrado que son beneficiosas para estos niños.

4.- Los niños son individuos, no diagnósticos. No son “Down” que están en clase. Es importante estar pendientes de las cualidades de cada niño, para que se sientan especiales en algo. Todos los niños son especiales y destacan en algo: una niña por ser la más rubia, otra la más alta, otra la más pequeña o otra la que mejor escribe. Debemos hacer que el niño con síndrome de Down se sienta especial y único en la clase por algo más que por ser el que tiene síndrome de Down.

5.- Es fundamental la comunicación fluida entre escuela, familia y otros profesionales, la coordinación entre ellos y el trabajo conjunto hacia metas comunes.

Además:


• A la hora de elegir un centro, es importante hacerlo con tiempo suficiente, para ir aclarando aspectos importantes como horas de logopedia, de apoyo, y no tener problemas de plazas a última hora.

• Es recomendable preguntar a qué centro irán sus compañeros de escuela infantil, o sus amigos del barrio, para que se encuentre más integrado.

• Una vez que se ha elegido, es importante hablar con el niño, prepararle con tiempo sobre el cambio que se avecina, contarle qué amigos suyos irán y llevarle a su futuro colegio para que lo conozca.

• Conviene enterarnos con tiempo quién será su profesor y hablarle de él al niño.

• Cuando comience el colegio, es una buena idea hacer un álbum de fotos con la foto de los compañeros, de su profesora, de su clase y de otros lugares del colegio como el comedor, el gimnasio, etc.

• Otro aspecto importante a tener en cuenta es tener muy presente que el responsable del niño en el centro es el tutor, y no el profesor de apoyo o el orientador, como a menudo ocurre. De manera que realmente ha de ser él quien coordine al resto de profesores y quien mantenga el contacto directo con la familia.

• A la hora de hacer la Adaptación Individual, es importante incluir objetivos sobre intendencia, autoayuda, habilidades sociales, integración en el grupo, además de comunicación, habilidades motrices, lengua o números.

• Utilizar siempre que sea posible, como medida metodológica, el grupo de iguales, de manera que el niño no sólo se vea ayudado por su profesor de apoyo, o su tutor, sino también aprenda de los demás compañeros, mediante actividades hechas en grupo o mediante la “guía” de otro compañero. Y mejor aún plantear alguna actividad en la que el guía sea el alumno con síndrome de Down, o de no ser posible, encargarle a él alguna responsabilidad dentro de la clase, para que también él se sienta importante, tenga responsabilidades y no se acomode, al ver que siempre recibe ayuda de los demás.

Patricia Díaz-Caneja
Para Canal Down21
Abril 2006


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