"Sumar y restar son medios para resolver los problemas
de la vida diaria". (Mercedes del Cerro)



Hay muchas formas de ver con optimismo el futuro intelectual de nuestro hijo con síndrome de Down en el terreno puramente matemático, si nosotros mismos fuéramos capaces, durante un momento, de percibir la multitud de operaciones numéricas que realizamos a lo largo del día sin percatarnos de ello. Ese detalle lleva intrínseca la naturalidad e incluso facilidad del concepto básico de lo que es el cálculo matemático; en definitiva sumar y restar.

Para aquellos cuyos hijos están iniciando la etapa escolar de integración o de educación especial es positivo tener cerca algunas premisas básicas para dar a la enseñanza matemática la importancia que tiene, ya que determinados conceptos como la suma o la resta "son medios para resolver problemas de la vida diaria".

Es menester tener presente a estas alturas de la vida que la minusvalía de nuestro hijo no es óbice para ahorrarle esfuerzos intelectuales como son la adquisición de conceptos numéricos y la utilización práctica del cálculo.

Sumar y restar tienen la misma importancia que leer, hablar y expresarse con propiedad de cara a su respectiva autonomía dentro y fuera del ámbito familiar.

Un niño con síndrome de Down tiene capacidad para contar, sumar y restar de la misma manera que la tiene para leer y hablar, aunque este proceso tenga su propio ritmo en el tiempo.

EL CÁLCULO

El cálculo es una parte de las matemáticas. En esta área tienen dificultades casi todos los niños y jóvenes, tengan o no síndrome de Down. Hay un componente de abstracción muy alto que dificulta comprenderlo, entenderlo, aplicarlo y progresar.

Las personas con síndrome de Down tienen dificultades, para operar con números, pero eso no implica renunciar. Hay que seleccionar lo que se va a trabajar y buscar lo que puedan comprender y tenga una aplicación práctica en su vida cotidiana.

No hay que olvidar que el cálculo no es un objetivo en sí mismo sino un medio para resolver situaciones problemáticas de la vida cotidiana.

EL NÚMERO

Contar parece algo sencillo pero necesita la integración de una serie de técnicas.

1. Decir el nombre de los números en el orden adecuado. Orden estable.

De todas las series posibles sólo se trabajan las que tienen mayor utilidad: de uno en uno, de cinco en cinco, de diez en diez, cien en cien, mil en mil y la serie de uno en uno pero en sentido descendente.

Una articulación defectuosa provoca confusiones.

2. Aplicar cada nombre, número, uno a uno a cada elemento del conjunto. Contar.

Es importante que el niño consiga una buena coordinación entre lo que señala, el objeto que mira y el nombre del número que pronuncia.

3. Irrelevancia del orden.

A base de contar y practicar se dará cuenta de que el número total de objetos no varía aunque se modifique su posición o se cuente en un orden diferente.

4. El número tiene un valor cardinal.

El último engloba o cuantifica todos los elementos de ese conjunto. Cuando cuenta se le pregunta que cuántos hay y así lo va incorporando. También tiene un valor ordinal: primero, segundo, el octavo...

5. La posición del número en la serie define su magnitud.

Un número es mayor que los que le preceden y menor que los que le siguen. Este es un concepto fundamental para poder comparar cantidades.

El aprendizaje e interiorización de estos conceptos es lento, hay que realizar mucha práctica para que el niño o joven con síndrome de Down vaya interiorizándolos. En ocasiones hay que trabajar por separado la comprensión y la mecánica. Es más sencillo aprender todos estos conceptos en la primera decena. Se trabaja con cantidades pequeñas que permiten hacer demostraciones y ejercicios prácticos con objetos.

LAS OPERACIONES MATEMÁTICAS


La operación consiste en representar simbólicamente estados y acciones que suceden en el tiempo. Son el instrumento para resolver las situaciones problemáticas.

La suma Sumar significa contar todo, unir. La forma en que se puede hacer esto puede tener más o menos complejidad para el niño o joven con síndrome de Down. Hay empezar explicándole el concepto usando objetos y mostrando con acciones concretas lo que significa sumar, pero también hay que trabajar la mecánica para que automatice la forma de resolverlas.

Inicialmente se representan las sumas con diagramas para luego pasar a hacerlo sólo con números. Este nivel es muy complejo ya que requiere la integración de muchos elementos. Es muy importante descomponer la tarea en pasos muy pequeños y así progresar poco a poco.

La resta

La resta implica quitar, el conjunto resultante tiene menos elementos que el conjunto de partida. También sirve para comparar cantidades, tamaños, etc. y para conocer la parte desconocida de una suma. Estas aplicaciones son poco asequibles para las personas con síndrome de Down.

La técnica más funcional es restar añadiendo. Se parte del número menor y se cuenta hasta llegar a la cifra del minuendo. Esta forma de resolver la operación sirve tanto para cuando hay llevadas como para cuando no las hay.

La multiplicación

La multiplicación es una suma abreviada de sumandos iguales, así hay que presentárselo. Es importante que entienda el concepto para poder utilizarla. Multiplicar implica saber las tablas. Algunas personas con síndrome de Down tiene importantes problemas para memorizarlas. Cuando se conoce su "utilidad" se puede utilizar la calculadora.

La división

La división la presentamos como la operación que nos permite partir y repartir algo, a partes iguales, aunque a veces quede un resto.

Si ha aprendido las tablas podrá hacer las operaciones, también podrá hacerlas con una calculadora si entiende el concepto que hay detrás de esta operación.

LOS PROBLEMAS MATEMÁTICOS

Contar y saber resolver operaciones matemáticas, son los instrumentos que permiten resolver algunas de las situaciones problemáticas con las que podemos encontrarnos en nuestra vida cotidiana.

Hay muchas situaciones problemáticas que no necesitan una operación matemática para resolverlas; en el caso de las personas con síndrome de Down, las más habituales.

Comprender el enunciado de un problema es fundamental para su resolución y, por tanto, va a influir mucho el lenguaje que empleemos. Las palabras utilizadas pueden formar parte del lenguaje y se emplean en su sentido habitual: juntar, quitar, repartir. Pueden forman parte del lenguaje habitual pero en el lenguaje matemático se emplean con un significado particular y esto dificulta la comprensión.

Comprender es como hacerse una película mental del enunciado, recordar los datos y relacionarlos con la idea principal. Cuanto más se aleja el enunciado de la experiencia cotidiana, más difícil es representárselo mentalmente. Se empieza a trabajar los problemas cuando ya sabe sumar y restar. Hay que evitar que los resuelva de una forma mecánica, sin entender el enunciado, explicarle y que explique qué ha pasado y cuál es la operación matemática que da respuesta al interrogante que se formula.

PROBLEMAS DE LA VIDA COTIDIANA

En este apartado están la mayoría de los problemas con que todos nos encontramos. Los problemas matemáticos sirven para enseñar al niño o al joven a pensar, a analizar la información, las circunstancias que le rodean y a buscar soluciones. Esta búsqueda sólo se va a producir si está acostumbrado a ello, si le damos tiempo para analizar la situación y buscar estrategias para resolverlo.

La vida cotidiana, en la casa y en el colegio, plantea continuamente pequeños problemas que el niño y el joven con síndrome de Down pueden resolver por sus propios medios si le damos el tiempo y le enseñamos las estrategias necesarias para hacerlo.

Mercedes del Cerro
Fundación Síndrome de Down de Cantabria


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