Los ejercicios en hojas de papel para el desarrollo perceptivo y discriminativo, se simultanean y coordinan con los ejercicios gráficos previos a la escritura. En el momento en el que, el niño, por un lado, ha comprendido las tareas de asociación y selección de objetos iguales y de sus propiedades y, por otro, ha desarrollado la habilidad manual suficiente como para sujetar una pintura o lápiz para realizar algunos trazos, pueden hacerse ejercicios de desarrollo perceptivo-discriminativo con papel y lápiz.
Para facilitar al niño el paso suave de un trabajo con juguetes y objetos de color a fichas de papel, que es menos atractivo, puede empezarse con una hoja de 30 x 21cm. en la que se han puesto dos filas de dibujos.
Los dibujos deben ser bonitos y fácilmente reconocibles por el niño. La tarea a realizar es hacer una «lectura» de los nombres de los objetos, empezando por el primero de la izquierda de la fila de arriba y terminando por el último de la derecha de la fila de abajo, tal como se haría si fuese un texto de lectura.
En la parte superior de una hoja de papel se ponen 3 dibujos que se distinguen con claridad y que sean conocidos por el niño. En la parte inferior de la hoja se ponen otros 3 exactamente iguales. Pueden estar colocados en el mismo orden o en otro orden diferente.
Se inicia el trabajo mostrando la hoja al niño, señalando y nombrando los dibujos, como hemos indicado anteriormente. Después se le dirá: «mira, aquí hay un bota. Busca dónde está la otra bota igual». El niño lo busca y señala. «Ahora vamos a hacer una raya de la bota a la bota. Mira cómo la hago yo». El profesor traza una línea, empezando por el dibujo de arriba y llegando hasta la bota de abajo. «Ahora vas a seguir tú. Mira, aquí hay una pera, ¡qué rica!... ¿dónde está la otra pera igual?». El niño la señala. «Toma el lápiz (o la pintura). Haz una raya de la pera a la pera»... Y así sucesivamente. No es preciso exigir al niño que haga un trazo «perfecto». El niño puede llevarse la hoja a su casa, mostrarlo y explicar lo que pueda.
En la parte izquierda de una hoja de papel se ponen 3 dibujos colocados en columna y otros 3 exactamente iguales, colocados también en columna, en la parte derecha de la hoja. Los dibujos pueden colocarse en el mismo o en diferente orden.
La tarea a realizar es semejante en todo a la explicada en el ejercicio 2. En este nuevo ejercicio el trazado será horizontal si los dibujos iguales están en la misma línea o inclinado si se han colocado en diferente orden.
Siempre se empezará por el dibujo de la izquierda y se terminará en el de la derecha. Si el niño es zurdo, se tendrá sumo cuidado en que también siga esa orientación aunque puede resultarle un poco más costoso y él prefiera hacerlo al revés.
Tan pronto como el niño haya comprendido y realizado varios ejercicios como éste, se disminuirá el tamaño de los dibujos aumentando el número de los mismos,
de modo que el niño vaya mejorando sus capacidades discriminativas y se ejercite en mayor número de trazados. Del mismo modo, se preparan otras hojas con los dibujos puestos arriba y abajo para que haga trazos verticales e inclinados hacia abajo.
En la parte superior de una hoja de papel se pone un dibujo destacado debajo del cual se traza una línea horizontal de separación.
Por debajo de la línea se ponen varios dibujos entre los que se encuentra repetido varias veces un dibujo idéntico al destacado como modelo.
Se hará una «lectura» de la lámina. Después se le dirá al niño que rodee con una línea (o que trace una línea debajo o que marque con una pintura) todos los dibujos iguales al modelo.
La dificultad se incrementa preparando una hoja con dibujos más pequeños e incrementando su número.
Un poquito más difícil que el ejercicio anterior es el que se hace poniendo 2 dibujos modelo en la parte superior y que se repiten varias veces en la parte inferior.
Se establece un código de señalización diferente para cada uno de los dibujos. En función de las habilidades grafomotrices del niño podría rodear un dibujo y tachar el otro, hacer una línea horizontal en la parte de abajo de uno de ellos y otra línea en la parte superior del otro, o pintar de un color uno y de otro color el otro.
En cuanto el niño haya realizado bien este ejercicio 3 o 4 veces, se incrementarán las dificultades: aumentando el número de los dibujos,
poniendo dibujos muy parecidos o iguales colocados en diferente posición
En una hoja de papel se trazan 3 espacios horizontales. En la parte izquierda de cada uno de los espacios se pone un dibujo destacado. En la misma línea se ponen varios dibujos entre los que está repetido una o más veces el dibujo-modelo.
El niño debe hacer una lectura de los dibujos, para después destacar los dibujos iguales al modelo trazando una línea alrededor o haciéndoles una señal de color. Si se desea, también puede tachar los que son diferentes para eliminarlos.
Como es habitual, la dificultad se incrementará aumentando el número de dibujos,
poniendo dibujos muy parecidos entre sí o poniendo dibujos iguales, colocados en diferente posición.
Si el niño comprende estos ejercicios y los ejecuta con gusto, está muy preparado para entender la lectura de palabras. La técnica que se empleará para el reconocimiento global de las palabras y para el aprendizaje de las sílabas será la misma que la que hemos propuesto para las diferentes actividades de asociación, selección, denominación, clasificación y generalización.