El objetivo general de esta etapa es que el alumno desarrolle las habilidades perceptivas y motrices para trazar todo tipo de líneas necesarias para hacer más adelante las primeras letras y enlazarlas.
Los objetivos específicos son que el alumno:
En esta etapa es muy importante enseñar al niño desde el principio la dirección correcta de cada trazo. Se hace así para ayudarle a interiorizar los trazados y facilitarle el enlace posterior de las letras, escribiendo hacia la derecha, como es el sistema de nuestro lenguaje escrito. Con el aprendizaje de la dirección correcta se economizan movimientos y esfuerzo, ganándose en claridad y legibilidad de la letra. Se adquiere con más facilidad el automatismo motor que, como hemos dicho, deja libre el pensamiento para el mensaje a transmitir.
En principio, las direcciones que habitualmente conviene respetar son de arriba abajo y de izquierda a derecha. Como luego explicaremos, el trazado del círculo conviene hacerlo en la dirección que después facilitará escribir la a, y la d, enlazándolas con las letras que se escriban a continuación, por lo tanto debe trazarse en el sentido opuesto al de las agujas del reloj.
El orden de aprendizaje de los trazos de preescritura no difiere, a grandes rasgos, del que es habitual para el resto de los alumnos en edad pre-escolar. Las diferencias que nosotros aconsejamos están más en relación con el tamaño de los trazos, con un mayor número de pasos intermedios que son más sencillos, que están graduados con más ejercicios y con algunas ayudas gráficas. Por último, el niño con síndrome de Down necesita realizar mayor número de ejecuciones que otros niños para interiorizar y ser capaz de trazar automáticamente los diferentes grafismos. Cada profesor preparará las láminas que su alumno necesite.
En relación con los cuadernos de preescritura, preparados para niños sin dificultades, que se utilizan en la escuela común, raramente pueden usarse sin adaptaciones con los niños con síndrome de Down. La mayoría siguen un orden de dificultad muy rápido. Algunos tienen demasiadas ejecuciones en cada página, que fatigan al niño, otros tienen un tipo de trazados muy difíciles o muchas líneas juntas que el niño no percibe bien. Aconsejamos consultarlos, entresacar ejercicios o ideas y hacer algunas adaptaciones que casi siempre consisten en eliminar algún trazado y en hacer ampliaciones de otros.
Nuestro consejo es que tomando ideas de este libro, se preparen para cada niño sus hojas, de escritura y se modifiquen según sean sus progresos y sus dificultades. Las hojas pueden fotocopiarse con la ayuda del ordenador (computadora) o fotocopiadora a color para que el alumno repita los ejercicios con material bien presentado.