En el momento en el que el niño es capaz de trazar una línea vertical y otra horizontal, se iniciará el trazado de la cruz.
Sorprende ver que los niños con síndrome de Down, a pesar de ser capaces de trazar una línea horizontal y otra vertical, no son capaces de trazar una cruz con modelo o con imitación secuencial. Algunos tardan mucho en hacerla de un modo espontáneo. Es preciso enseñarles a que practiquen. Algunos niños deben trazar muchas, con diferentes ayudas de carácter gráfico y verbal, antes de ser capaces de hacerlas de un modo automático, al dictado.
Las ayudas que se preparan son semejantes a las que el niño se ha acostumbrado al hacer la raya vertical o la horizontal, trazando una línea que una a los dibujos iguales, o siguiendo la trayectoria marcada con puntitos o el camino señalado por paralelas.