El objetivo general de la segunda etapa es que el alumno trace todas las letras del alfabeto, sea capaz de unir las letras formando sílabas y palabras y escriba las primeras frases.
Para lograrlo, se trabaja poco a poco, teniendo en cuenta los objetivos específicos en los que procurará que el alumno:
Esta lista de objetivos específicos puede servir de orientación para el orden a seguir, pero es preciso utilizarla con gran flexibilidad. Por ejemplo, en los primeros objetivos puede suceder que para un niño sea más fácil y motivador escribir otras palabras que no sean su propio nombre, porque a lo mejor es tan largo y las letras que contiene pueden ser tan difíciles de trazar, que será recomendable empezar con otras palabras más fáciles de escribir. Otro ejemplo es que el objetivo 19 puede trabajarse con frases muy sencillitas en cuanto el niño escribe 2 o 3 palabras.
También sucede que el enlace de letras para formar sílabas debe empezarse a trabajar antes de que el niño haya aprendido a trazar todas las letras del alfabeto. Como explicaremos luego, en cuanto aprende la m, la a y la p, se le enseña a enlazarlas. Muy poco después debe escribir mamá y papá. Aconsejamos hacer uso de la flexibilidad y sentido común para actuar siempre en beneficio del progreso y motivación del alumno. Es preciso evitar frustraciones y pérdida de tiempo.
El aprendizaje se hace lentamente, letra a letra, de una en una. Como hemos dicho, salvo que haya motivos para empezar con otra palabra, aconsejamos iniciar con el nombre del niño. Si no es muy complicado de aprender, es muy motivador que pueda escribirlo cuanto antes en sus hojas de trabajo. Esto puede hacerlo aunque aún no sepa escribir en sentido propio. Cada día se puede empezar la sesión de escritura con el ejercicio de repasar su propio nombre, para después escribirlo en su hoja de trabajo. El niño hará lo que buenamente pueda. Al principio será como un garabato, luego como un dibujo aprendido y realizado con irregularidad, se verán líneas hacia arriba y hacia abajo y a lo mejor no se reconocen grafías. Lo importante es que el niño capta qué es escribir y realiza ejercicios motores facilitadores de la escritura.
Con cada una de las letras, el primer objetivo es que el alumno inicie el trazo en el lugar correcto
y realice el movimiento en la dirección adecuada que le permite hacer la forma de la letra. Debe terminarla a la derecha para facilitar el enlace con la siguiente. Desde el principio se le enseñará a trazar las letras sin levantar el lápiz del papel.