Las tarjetas-palabra se preparan 2 o más tarjetas de 15 x 5 cm. por cada una de las tarjetas-foto y tarjetas-dibujo.
En las tarjetas se escriben los nombres utilizados en las tarjetas-foto o tarjetas-dibujo, trazando el mismo tipo de letra, de igual tamaño y color. Es preciso que sea así porque el objetivo de este material es que el niño realice ejercicios de asociación de palabras iguales. En fases posteriores asociará palabras iguales aunque estén escritas con diferente caligrafía, tamaño y color.
Para trabajar con este material se empieza mostrando al niño la primera tarjeta que se ha hecho con su foto y su nombre, Se hacen comentarios sobre la foto y se invita al alumno a que se fije bien y haga lo mismo.
—¡Mira! ¿Quién es?
—Miriam
—¡Eres tú! Tienes un vestido muy bonito... (señalando la foto) Tiene flores.
—¿Qué es esto...?
—Las gafas.
—Y esto... son las coletas.
Después de un diálogo parecido a éste se ayuda al niño a fijarse en la palabra escrita debajo de su foto.
—Mira, aquí pone Miriam (señalando la palabra). ¡Tu nombre!
—Yo leo: Miriam. Ahora lee tú.
—Miriam
—Bien, has leído tu nombre: Miriam.
Después se atrae la atención del alumno sobre la tarjeta-palabra que sólo tiene el nombre escrito, y se establece un diálogo similar a éste:
—¡Miriam! ¡Mira! ¿Sabes qué pone aquí? (si la niña no contesta, lo dice el adulto)
—Miriam.
—¡Muy bien! Aquí pone Miriam (señalando la tarjeta-palabra) y aquí también pone Miriam (señalando la palabra escrita en la tarjeta-foto). Son iguales.
—Ahora voy a poner Miriam, con Miriam (se emparejan los dos nombres poniendo la tarjeta-palabra encima de la palabra de la tarjeta-foto).
Se toma otra tarjeta en la que sólo está escrito el nombre y se invita al alumno a que haga lo mismo con ella.
—Toma, otra tarjeta igual
—¿Qué pone aquí?
—Miriam
—Bien, ahora pon tú "Miriam con Miriam". Encima.
—Bien. Ahora dime qué pone
—Miriam...
En la sesión siguiente se repite la misma actividad. Si se considera que el alumno la ha comprendido y la recuerda se avanza introduciendo una nueva palabra.
La segunda tarjeta-foto puede ser la de papá o mamá. La forma de presentársela es la misma que antes. Después se trabaja con las 2 palabras. Esta actividad tiene más dificultad porque el alumno tiene que discriminar entre las 2 palabras pero, por otra parte, tiene la ventaja de que con varias tarjetas pueden hacerse más actividades, lo cual sirve al alumno para progresar en su atención.
Estas actividades están ordenadas en grado creciente de dificultad. Para que el alumno pueda realizar una, tiene que tener seguridad con la anterior. Hay que tener en cuenta que entre una y otra hay un tiempo de maduración que no se puede saltar y hay que esperar a que el alumno esté preparado para el paso siguiente.
Esta forma de trabajar, como queda reflejada en el capítulo 4, es válida tanto para reconocer palabras muy variadas que designan personas, animales o cosas, así como colores, tamaños, etc. Si el alumno ya las conoce desde la etapa de estimulación, porque ha realizado actividades de aprendizaje perceptivo-discriminativo ahora sólo debe darse cuenta de que tiene que hacer el mismo trabajo de atención, discriminación, asociación, clasificación y selección. La diferencia es que ahora debe realizar esas actividades con tarjetas-foto y tarjetas-palabra y no sólo con los dibujos de sus tarjetas.