En la parte superior de una hoja de papel se pone un dibujo. Debajo del dibujo en 2 recuadros se escribe el nombre con el artículo. El espacio para el sustantivo será de doble longitud que el espacio para el artículo si la palabra es bisílaba y de triple longitud si es trisílaba. Debajo se hacen otros recuadros de iguales dimensiones que los anteriores. En el espacio para el sustantivo se traza una línea discontinua vertical que marque la casilla reservada para cada una de las sílabas. Por separado, en etiquetas autoadhesivas o en cartulinas pequeñas, del mismo tamaño que el del recuadro trazado para el artículo, o sea para una sílaba, se escriben las sílabas necesarias para componer el sustantivo con el artículo. El niño debe fijarse en lo escrito en el papel para después buscar entre las etiquetas el artículo y pegarlo en su sitio. A continuación buscará la primera sílaba de la palabra, mirando previamente al modelo y la pegará en el primer espacio del recuadro para el sustantivo. Después seleccionará la otra u otras sílabas, para pegarlas en orden. Cuando complete la tarea de pegar todas las sílabas, leerá con fluidez el artículo y el sustantivo.
Mientras realiza la tarea, el profesor ayudará al niño verbalmente, nombrando cada una de las sílabas de modo que el niño siga familiarizándose con su pronunciación. En cuanto el niño se maneje con cierta soltura manipulativa, se pondrán 2 o 3 palabras en cada hoja.
Se prepara y entrega al niño una hoja de papel en la que se han puesto uno o varios dibujos, se han trazado las 2 filas de recuadros que se necesitan, pero no se han escrito las palabras. Por separado, en cartulinas o etiquetas, están escritas las palabras y las sílabas. El niño tiene que elegir y colocar en primer lugar el artículo con el sustantivo pegándolos en sus recuadros. A continuación irá eligiendo, por orden, las sílabas que necesita para componer las palabras en los recuadros de debajo.
Se prepara una hoja de papel con un dibujo en la parte superior. Se preparan los recuadros necesarios para pegar las sílabas componiendo las palabras. En esta ocasión no se deja espacio para la palabra completa, sino sólo para las sílabas que la formarán. El objetivo es que el niño, sin el modelo de la palabra escrita, la evoque mentalmente al ver el dibujo, y sea capaz de seleccionar las sílabas que necesita para formarla.
Inicialmente, la tarea será sencilla porque trabajará con una sola palabra de dos sílabas. El profesor le ayudará nombrando cada sílaba.
En pocos días el niño podrá trabajar con las sílabas de 2 o 3 palabras para pegarlas en una misma hoja.
Siempre deberá leer al final las palabras que haya compuesto sin silabear. Si silabea, el profesor hará de modelo para que el niño lea de nuevo la palabra.
Todos los ejercicios explicados se realizarán de nuevo añadiendo la pequeña dificultad de ofrecer al alumno más sílabas de las que necesita.
Así se mejora la atención y el proceso mental de eliminar lo que no necesita.
Hasta ahora, con estos ejercicios y con los realizados con las tablillas-sílaba el niño ha oído muchas veces el nombre de algunas sílabas. Poco a poco, además de reconocerlas visualmente, aprende a nombrarlas. Se intentará que siempre que las elija, las diga. Si duda o se equivoca, el profesor le ayudará.
En una hoja de papel se pegan o hacen dibujos. Debajo o al lado se ponen, de modo incompleto, sus nombres de forma que falte una sílaba en cada palabra. Por separado se entregan al niño sílabas escritas en etiquetas o cartulinas para que elija las que necesita para completar las palabras. En función del nivel que tenga el niño en el conocimiento de las sílabas, se elegirán palabras que tengan alguna sílaba igual, palabras que tengan sílabas totalmente diferentes o palabras cuyas sílabas están formadas por la misma consonante y diferente vocal.
La tarea más sencilla es aquella en la que ya está escrita la primera sílaba y el niño debe deducir la segunda. Poco a poco, se dará cuenta de que sílaba falta al comienzo o al final de la palabra. El niño iniciará la lectura de cada palabra y dirá qué sílaba necesita para completarla. Si necesita ayuda, se le dará. Cuando complete su hoja de trabajo, leerá con fluidez y de un modo seguido todas las palabras. En función de los progresos que haga se le ofrecerán más sílabas que las que necesite.
En un folio se dejan dos o tres espacios señalados para pegar dibujos. A su lado o debajo, se hacen los recuadros necesarios para poner las sílabas, formando las palabras que los designen. Por separado se le ofrecen al niño los dibujos para que elija cuál quiere. También se le ofrecen las sílabas escritas para que seleccione las que necesite para formar la palabra con su artículo. Inicialmente se le ofrecen tantos dibujos y sílabas como espacios y recuadros se hayan preparado en la hoja.
Cuando el niño trabaje con seguridad, se le ofrecerán más dibujos y sílabas que los que necesite.
Como siempre, el niño deberá ir nombrando las sílabas que pega y al final leerá con fluidez las palabras que ha formado.
En una hoja de papel se prepara un crucigrama muy sencillo en el que en lugar de definiciones o descripciones se ponen 2 dibujos. Se trazan las casillas necesarias para pegar las sílabas que forman las palabras. Deben prepararse de modo que las palabras se lean de izquierda a derecha o de arriba hacia abajo y no en otras direcciones. Por separado se le ofrecen al niño las sílabas escritas previamente en etiquetas o cartulinas del mismo tamaño que las casillas del crucigrama. El niño las elige, las nombra y pega en su sitio.
Los primeros días se le entregarán sólo las sílabas necesarias y después se le ofrecerán más que las que necesita.
El número de palabras del crucigrama se aumentará, pero sin superar las tres o cuatro palabras porque llegan a confundir al alumno por el número excesivo de casillas.
En un folio sin dibujos, se escriben varias palabras a las que les falta la sílaba final. El niño debe completar las palabras con sílabas que se le entregan por separado. Puede componer las que quiera o pueda, siempre que tengan significado. El niño leerá todas las palabras y se comprobará que las conoce.
Se prepara una hoja de papel semejante a la anterior, con palabras incompletas. En este ejercicio se dejan en blanco los espacios de las sílabas iniciales. Realizar esta tarea es un poco más difícil que la anterior. Si el niño no es capaz de darse cuenta de qué sílaba falta, se le pueden ofrecer todas las sílabas que están, preparadas para que vaya probando cuál es la que le sirve para completar cada palabra.
Se eligen palabras de 3 sílabas en las que, al escribirlas en la hoja, se omite una cualquiera de las sílabas de cada palabra. Al niño se le ofrecen varias sílabas escritas para que busque las que necesita para completar cada una de las palabras.
Se entrega al niño una hoja de papel que sólo tiene recuadros (tipo plantilla) para formar en ellos palabras de 2, 3 y 4 sílabas. Por separado se le entregan etiquetas o cartulinas con sílabas para que forme las palabras que desee. El niño puede hacerlo de forma silenciosa, enseñando el resultado al final y leyendo las palabras que ha compuesto. Si es demasiado difícil hacerlo así, se le prestará alguna ayuda para evitar que forme palabras que no tienen significado. La ayuda irá encaminada especialmente a que piense antes de actuar, que sepa qué palabra va a componer o qué sílaba necesita.
En una hoja de papel en la que sólo hay recuadros tipo parecidos a las fichas de dominó (ficha-plantilla), se escribe una sílaba en uno de los recuadros de cada rectángulo. El otro se deja en blanco. Al niño se le entregan etiquetas o cartulinas del mismo tamaño que los recuadros, en las que están escritas las sílabas y debe decir qué sílaba es la de la hoja y pegar al lado o debajo la que es igual.
Se prepara una hoja de papel con recuadros tipo loto en los que se ponen las sílabas que el niño conoce y dice. Por separado se le entregan las mismas sílabas escritas en etiquetas o cartulinas. El niño debe leer las sílabas nombrándolas, una a una, y pegar encima la que es igual. Al final las leerá todas seguidas siguiendo el orden izquierda derecha, desde la primera línea hasta la última, como hacemos al leer.