Al principio uno no suele saber por dónde empezar. Es lo normal. Es posible que haya ido a visitarte al hospital algún miembro de alguna Institución Síndrome de Down de la comunidad donde ha nacido el bebé. Es lógico, en la mayoría de los casos, que en esos momentos uno no tenga ningunas ganas de recibir ni escuchar a ninguna persona de una fundación, organización o similar. En realidad uno prefiere estar solo, con poca gente alrededor, la más íntima, para poder desahogarse y pensar lo menos posible en el tema. Te aconsejamos, sin embargo, que guardes toda la información que te den, incluso números de teléfono de otros padres, que de la noche a la mañana surgirán como de la nada. Eso mismo te dará la sensación de que esta situación en la que te encuentras es más habitual de lo que creías. Todos esos datos te servirán, más tarde, como punto de referencia: por ello tenlos a buen recaudo. Hay otros casos, por el contrario, en que los padres empiezan con una fuerza poco común, dispuestos a todo desde el principio, y aceptan y buscan toda la información que les es posible encontrar. Pero generalmente esta la información es tan masiva que no saben bien cómo clasificarla, por dónde empezar, qué es lo mejor, etc. Lo normal es dejar transcurrir algún tiempo
hasta que la vida diaria se normalice paulatinamente. Tu ánimo
sufrirá subidas y bajadas durante los primeros cuatro meses
del post-parto hasta que se regularicen los ciclos menstruales. El primer mes es un período de acoplamiento mutuo y toda madre que da a luz un hijo, tenga éste algún problema o no, pasa una época de reajuste tanto físico como psíquico. Desde esa perspectiva ten paciencia y procura establecer un contacto físico con tu hijo. Eso se llama crear o reforzar el vínculo, que tanta importancia tiene para el buen desarrollo del bebé. Procura tomarlo en tus brazos, mirarlo y que te mire. Algo muy bueno para ambos es que, después de su baño diario, seas tú quien le ponga crema hidratante dándole suaves masajes. Asimismo, puedes poner algún tipo de música que te guste y aproveches para mecerlo e incluso si tienes ganas de llorar, pues llora con él en tus brazos. DURANTE EL PRIMER MES LA MEJOR ESTIMULACIÓN
PARA EL BEBÉ ES EL CONTACTO FÍSICO CONTIGO, TOCARLO,
ACARICIARLO, HABLARLE.
Una vez que se hayan cumplimentado este tipo de pruebas que, entre otras cosas, tranquilizan mucho a los padres (con "todas las cartas sobre la mesa" se toman mejor las decisiones), es bueno tomarse un respiro y afrontar la situación con toda la tranquilidad de que seáis capaces. Si tenéis ganas de conocer más, os recomendamos que acudáis a En el primer mes en donde encontraréis información muy variada y útil. |
||||
|
Inicio - Quiénes somos - Inscríbete - Contacta - Mapa Down21.org es una Fundación sin ánimo de lucro, apoya nuestra causa Registro de Fundaciones 28/1175-G-82737024 |