Venezuela
 
Noviembre 2009
   

EDITORIAL


INTEGRACION EN ENTORNOS EDUCATIVOS
Dr. Jose Francisco Navarro  Adana
Medico Fisiatra

 

La integración en entornos educativos se conceptualiza como el proceso de enseñanza aprendizaje que no solo se produce en el entorno escolar, sino también en otros entornos, como en el hogar, cuna primaria educativa del niño, en la escuela para padres,  en los espacios deportivos y otros.

La educación de las familias es uno de los elementos fundamentales para la toma de conciencia de los padres, en cuanto al papel que les corresponde asumir para no solo integrar sino ir más allá, avanzando hacia la inclusión, como punta de lanza en el proyecto de vida del niño con síndrome de Down.

Como referencia histórica, en el año de 1976 Sylvia G. Lazo abrió la primera escuela Montessori en Filipinas, en donde luego se atendieron niños con necesidades especiales, siendo la primera una niña con síndrome de Down, con buenos resultados utilizando el método  Montessori (Revista SALUD MUNDIAL de la OMS. Mayo 1984).   En esa misma fuente, hay otro artículo en donde se dice: “La Unesco propone que se permita el ingreso  a la escuela a los niños discapacitados.  Mediante legislación específica  se les concederá ese derecho y se les facilitarán los recursos que necesiten. Se pide a las autoridades escolares que procedan con flexibilidad en la aplicación de los reglamentos sobre la edad  de admisión y paso de una clase a otra…”.

En cuanto al entorno escolar, a través de un programa de estimulación temprana se comenzará a preparar al niño  con síndrome de Down, para su integración en la educación inicial o el preescolar. Julia tuvo la experiencia  de estar desde los 2 a los 4 años en una guardería infantil, con actividades de apresto, y le fue muy útil en su socialización, asimilando conductas de niños sin discapacidad. A  los 4 años ingresa a la escuela especial, a su egreso, es integrada a la escuela regular con aula integrada, durante cuatro periodos escolares, por supuesto teniendo  apoyos de terapia de lenguaje y psicopedagogía así como de tareas dirigidas con una maestra jubilada.  Una anécdota, al mes de estar integrada a la escuela regular, su maestra cita a sus padres a una reunión, y les dice que hay un problema con Julia, pues al llegar al aula, acomoda los pupitres, barre y vacía las papeleras en el pipote, cuestión que no le gusta a otros padres, pues ellos dicen que sus hijos vienen a la escuela para estudiar. Los padres de Julia respondieron que eso no era ningún problema, porque Julia estaba siendo educada de esa manera, de ayudar en oficios hogareños, a mantener las cosas limpias y en orden.  Es bueno acotar que fue una kindergarterina quien enseñó a leer y escribir a Julia, pues las maestras de la escuela especial no asumieron ese reto, a pesar de la insistencia de sus padres. Creo que es un crimen educativo no enseñar a leer y escribir a un niño con síndrome de Down, cuando se conoce que más del 80% de las personas con esa condición genética pueden aprender la lectura y la escritura.

No solo en Barquisimeto, sino en otras ciudades del país, educandos con síndrome de Down han aprobado el 6º grado de educación básica, y hay ejemplos  de ellos que han aprobado el ciclo diversificado, esto es, son bachilleres.

En un artículo publicado en el diario El Impulso, de fecha,  06/04/1997, escribí: “La Resolución 2005 del Ministerio de Educación, de fecha 02/12/1996,  establece la integración escolar para los educandos con necesidades educativas especiales”. Los educandos con síndrome de Down han pasado la barrera de la educación básica, ya que  conocemos alumnos que se han graduado de bachilleres, como lo son María Eugenia Bracho, posiblemente una de las primeras personas con esta condición genética que se gradúa en el país (EL NACIONAL. B12. Información General. Jueves, 22/03/2004),. En Lara está Yesenia Coromoto Urdaneta Alvarez, que obtuvo su título de Bachiller en Ciencias en la U.E.C. “José Tadeo Monagas”, con fecha 08 de septiembre de 1982.  

La atención educativa de las personas con discapacidad ha ido avanzando, quizás no en la medida de las aspiraciones de padres y profesionales luchadores por esta causa, y uno de estos avances lo constituye la apertura en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), núcleos Carabobo, Aragua, Lara y Portuguesa, de la Especialización en Educación para la Integración de las Personas con Discapacidad, cuyo objetivo general es  profundizar los conocimientos teóricos y prácticos y desarrollar actitudes en docentes y profesionales afines, para que sean competentes en el proceso de integración de las personas con discapacidad a los ambientes de aprendizaje de los diferentes niveles educativos.

En las estrategias de concientización para la integración escolar de las personas con síndrome de Down están la tutoría en tesis o trabajos de investigación de los alumnos de niveles universitario y del ciclo diversificado. Con la aprobación de la Ley del Servicio Comunitario del Estudiante Universitario se posibilita un mayor acercamiento del estudiante universitario a la población de personas con discapacidad, que se ha de traducir en una mayor toma de conciencia en cuanto a la integración en distintos entornos educativos. Otras estrategias lo son las charlas educativas en los preescolares y escuelas integradoras, en las actividades de escuelas para padres, a grupos organizados de padres y familiares de personas con síndrome de Down y la utilización de los medios de comunicación social.

En ALASID, por medio de la Agrupación Musical y la de Danzas, se han dado experiencias enriquecedoras de integración, que han tenido sus mayores expresiones cuando, bien sea estudiantes universitarios o del ciclo diversificado, conviven varios días en la asociación realizando sus trabajos o en el aula, al momento de defender sus tesis o trabajos de investigación. En el ámbito deportivo, como por ejemplo, en el karate y el kobudo, los entornos en donde se realizan las actividades muestran una integración que produce muchos beneficios en los atletas con síndrome de Down. Ir a un campamento de artes marciales, en una montaña, por 3 ó 4 días, me ha dejado experiencias integradoras, que no solo es la integración, sino de apreciar  que los atletas con síndrome de Down se colocan al mismo nivel en el aprendizaje de las técnicas de karate y kobudo, que su rendimiento físico mejora cada vez más, que trabajan en equipo y mejora su calidad de vida. En Barquisimeto, por medio de la Fundación de Artes Marciales Negishi Lara para las Personas Especiales con Discapacidad (FAMANLPED), se esta dando a una nueva dimensión institucional a la práctica del karate y el kobudo en el estado Lara, atendiendo a atletas con síndrome de Down, discapacidad intelectual por otras causas, parálisis cerebral, ciegos o de baja visión, sordos, enfermedades neuromusculares, autismo y espina bífida.

Se ha andado camino en la integración escolar, todavía falta mucho por hacer, y quienes están incorporados a este Diplomado "Integración de Alumnos con Síndrome de Down a la Escuela Regular", es porque creen firmemente en las personas con dicha condición genética, que aspiran a consolidar sus conocimientos en la integración escolar, y lo más importante es continuar siendo luchadores permanentes de la misma.



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