SITUACIÓN

Situación en Chile

En Chile no existe una institución u organismo específico para el Síndrome de Down a nivel nacional. Tampoco hay una red gubernamental de apoyo para familias, ni centros de atención temprana para niños de escasos recursos. Esto significa que la mayor parte del trabajo que se realiza está en manos de instituciones privadas, hospitales, consultorios, etc.
A nivel de gobierno existe el Fondo Nacional de la Discapacidad (FONADIS), organismo que vela por los derechos de los discapacitados y apoya algunos programas a través de concurso público.

La Constitución Política de Chile garantiza la vida del que está por nacer y no acepta el aborto terapéutico, motivo por el cual Chile mantiene la tasa histórica de nacimientos de personas con síndrome de Down: 1 cada 650-700 nacidos. Desgraciadamente, el último censo nacional realizado el año 2002 no consideró una pregunta específica para contabilizar la población síndrome de Down chilena.

En materia de salud tampoco existe un programa preventivo ante posibles enfermedades o deficiencias, y los portadores del síndrome se rigen por los controles generales de salud a nivel de país.

En el área educativa se han producido algunos avances con las modificaciones a la ley 19.284, que permite la integración escolar en la escuela regular; sin embargo, debido a las deficiencias que presenta el sistema educacional, no se ve fácil ni pronta su implementación. Por cierto hay excepciones.

Lo anterior significa que la inmensa mayoría de las personas con síndrome de Down sólo tiene como horizonte la escuela de educación especial y, posteriormente, los talleres protegidos.

En el área privada está bastante generalizada la integración escolar, aunque existen escollos al respecto. En materia laboral hay casos aislados de trabajadores y se está iniciando el programa de empleo con apoyo. De igual forma, dos universidades privadas abrieron en 2006 un programa especial para personas con discapacidad mental.