Comentario:
Este pequeño cuento que contiene hermosas
ilustraciones en color es la continuación
de otro anterior “We’all Paint the
Octopus Red”. Ofrece una visión
realista y tierna de la relación entre
hermanos. Pero ahora Isaac, que tiene síndrome
de Down, ya tiene 3 años y no es el hermanito
afectuoso y sonriente con el que su hermana
mayor Emma solía jugar. Ahora hace trastadas,
escupe la comida, tira los juguetes cuando Emma
intenta jugar con él. Pero ella termina
por darse cuenta que Isaac está empezando
a aprender.
El libro ofrece al final unas consideraciones
importantes, en forma de preguntas y respuestas,
sobre lo que el lenguaje de signos puede ayudar
a los niños con síndrome de
Down en el desarrollo de la comunicación
durante las primeras etapas.
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