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¿Qué es la enfermedad
celíaca?
Sólo en los últimos años se ha cobrado conciencia
de que la enfermedad celíaca aparece con cierta mayor frecuencia
en los niños con síndrome de Down que en el resto
de la población. Aparece en alrededor del 5 %. Por este motivo,
se le presta mayor atención y su diagnóstico y tratamiento
forma ya parte de los programas de salud específicos para
niños con síndrome de Down (ver en este Portal:
http://www.down21.org/salud/salud/cuidados_infancia.htm
y
http://www.down21.org/salud/salud/alteraciones_digest.htm).
La enfermedad celíaca, también llamada esprúe,
intolerancia al gluten o enteropatía por gluten, es una condición
genética provocada por la sensibilidad creada frente al gluten.
El gluten es un compuesto proteico constituido por las proteínas
gliadina y gluteína, que se encuentra en muchos cereales
(el trigo, la cebada, la avena y el centeno) pero no en otros (maíz,
arroz). Esa sensibilidad se manifiesta en las células que
tapizan la pared del intestino. En un intestino sano, las membranas
que tapizan el tubo intestinal por dentro forman unas protrusiones
o excrecencias en forma de dedos que se llaman vellosidades
intestinales (figura 1, a y c).
|
| Figura
1. La biopsia de la mucosa
intestinal permite visualizar al microscopio el estado de
las vellosidades intestinales.
a y c: mucosa intestinal normal. Las largas
vellosidades se aprecian bien individualizadas, como dedos.
b y d: mucosa intestinal afectada por la
enfermedad celíaca. Aparece una gran infiltración
de células que "hinchan" el epitelio y borran
la individualidad de cada vellosidad, la cual termina por
desaparecer. El contenido alimenticio digerido en el intestino
no puede entrar en contacto con la vellosidad y no puede ser
absorbido. |
Conforme la comida se va digiriendo, se va poniendo en contacto
y rodeando las vellosidades, las cuales son las encargadas de absorber
los nutrientes (agua, azúcar, vitaminas, minerales, grasas,
aminoácidos). Una vez absorbidos van pasando al torrente
circulatorio. En una persona que no tiene enfermedad celíaca,
estas vellosidades son flexibles, se mantiene separadas unas de
otras, y se mueven suavemente como en un campo de hierba expuesto
al viento.
Cuando la persona tiene enfermedad celíaca, la exposición
a la proteína gluten provoca una reacción inmunitaria
en las células de las vellosidades intestinales. Aparecen
linfocitos que se van acumulando en las vellosidades, hinchándolas
hasta hacerles perder su configuración y su flexibilidad.
Poco a poco la superficie se aplana (figura 1, b y d), lo que les
incapacita en mayor o menor grado para absorber los nutrientes del
alimento. En ocasiones las vellosidades se aplastan del todo contra
la pared del intestino, en un proceso de completa destrucción.
Cuando esto ocurre muy poca energía o nutrientes van a ser
absorbidos a partir de los alimentos. Este proceso a veces ocurre
de forma muy rápida y otras veces va apareciendo lentamente.
Los síntomas de la enfermedad celíaca se deben a
la incapacidad del intestino para absorber los nutrientes, una vez
digerido el alimento. Los más corrientes son:
• la diarrea, que es frecuente
• los vómitos
• la pérdida de peso, sin causa aparente
• el retraso en el aumento de talla, a pesar de que la ingesta
calórica es la adecuada
• exceso de aire en el intestino
• dolores o molestias abdominales
A veces cambia el olor de las heces, a peor, o son más abundantes
de lo habitual, o son blandas. Si la enfermedad celíaca transcurre
sin diagnosticar durante bastante tiempo, puede aparecer un engrosamiento
de las uñas, o toman un tinte amarillento. De la misma manera,
si la enfermedad no se diagnostica y se trata, habrá una
mala absorción de nutrientes, lo que provocará deficiencias
vitamínicas y otros efectos colaterales perjudiciales como
son: la deshidratación, la anemia, dificultades para expulsar
la heces, cambios en la conducta (irritabilidad o incapacidad para
mantener la atención y la concentración) y confusión.
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Cómo diagnosticar la enfermedad celíaca
Si sospecha que su hijo con síndrome de Down tiene enfermedad
celíaca, es importante conseguir un diagnóstico preciso.
Las Pautas de Salud para Personas con Síndrome de Down, 1999
(ver http://www.infonegocio.com/downcan/todo/interes/salud.html)
recomiendan explorar a todos los niños con síndrome
de Down entre los dos y tres años por si tienen enfermedad
celíaca. Para ello el pediatra ha de solicitar un análisis
llamado de anticuerpos IgA antiendomisio (IMA), o el test más
moderno llamado antitransglutaminasa tisular (IgA-tTG), que parece
ser más sensible y fiable. Si su hijo lo pasa muy mal con
las extracciones de sangre, aproveche para hacerla al tiempo que
se hace los otros análisis anuales como son la prueba de
tiroides, pero no la posponga.
Si el análisis de sangre muestra elevación de anticuerpos
IgA, se necesita investigar más a fondo para llegar al diagnóstico
definitivo, lo que suele significar el tener que realizar una biopsia
de intestino. Para hacer la biopsia, habrá de llevar al niño
a un gastroenterólogo experto en la exploración del
aparato digestivo. Habrá de sedarse al niño, y el
médico introducirá una sonda endoscópica especializada
por la garganta hasta el intestino, guiándose por un dispositivo
de visión en pantalla, y una vez que llegue al intestino
cortará una pieza muy pequeña de la superficie intestinal
para examinar el estado de las vellosidades; la tomará y
la analizará al microscopio para ver si están aplanadas
(figura 1, b y d). (Quizá con el tiempo se eliminen las biopsias,
cuando se disponga de marcadores genéticos).
Otro método menos preciso de actuar tras el análisis
positivo en sangre es el de mantener una dieta libre de gluten durante
unos 6 meses y repetir el análisis. Si los anticuerpos han
bajado o han desaparecido, lo probable es que el niño tenga
la celíaca. Aunque el único método exacto de
diagnosticar la enfermedad celíaca es mediante el análisis
microscópico de la biopsia, algunos padres prefieren elegir
el método menos preciso, en especial si la técnica
endoscópica resulta especialmente difícil para el
niño.
Si su hijo no tiene síntomas de enfermedad celíaca,
tiene más de tres años y no se le ha hecho análisis,
es conveniente hacerle la prueba sanguínea. A veces los síntomas
objetivos de la enfermedad celíaca tardan en aparecer, o
son tan débiles que no se los aprecia fácilmente.
Además, es especialmente importante analizar al niño
con síndrome de Down (y a los demás hermanos) si hay
antecedentes familiares de celíaca en padres, tíos,
abuelos. Porque la celíaca es frecuentemente genética
y por tanto puede ser transmisible.
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Cómo tratar la enfermedad celíaca
Si el niño ha sido diagnosticado de enfermedad
celíaca, el tratamiento consiste en que la dieta del niño
esté libre de gluten. Ya hemos dicho en qué alimentos
se encuentra, pero sucede que el gluten ha sido extraído
de los cereales para ser también utilizado en la industria
alimentaria en multitud de preparados, desde caramelos o chicles
hasta alimentos precocinados congelados, para darles consistencia.
El objetivo principal del gluten en los productos cocidos es darles
forma o dar más consistencia a las salsas. (Más adelante
podrá ver la sección Clasificación
de los alimentos según su contenido en gluten).
En la dieta carente de gluten se ha suprimido por completo todo
alimento que pudiera contener gluten. Parece sencillo pero es un
poco complicado. Aunque si sabe cómo buscar, se convierte
en una rutina. Y es que el gluten se encuentra en cantidad de alimentos:
productos que dan consistencia, sabor o edulcoran la comida; productos
de granja procesados; y hasta algunas medicinas. La verdad es que
descubrir qué productos llevan gluten puede resultar detectivesco.
Por lo general, cuando un niño es diagnosticado de celíaca
se aconseja la consulta con algún especialista en dietética,
que le dará una información básica sobre qué
alimentos ha de evitar y le pondrá en contacto con grupos
“celíacos” de apoyo. En España existe
la Federación de Asociaciones de Celíacos
de España (FACE), que agrupa a las asociaciones
provinciales. Su página Web es la siguiente: www.celiacos.org.
Una vez que el niño ha seguido una dieta libre de gluten
durante unos seis meses, las vellosidades intestinales se recuperan
como si nada hubiese pasado. Y los síntomas desaparecerán.
El tratamiento, es decir, la dieta carente de gluten, es de lo más
eficaz.
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Cómo iniciar el tratamiento
Lo primero que ha de hacer es poner en marcha una “dieta
de supervivencia”. Se trata de un plan muy básico de
comidas diseñado para hacer los cambios más lógicos
del modo más rápido posible. Empiece por evaluar qué
es lo que come su hijo y lo que está más a mano para
él a lo largo del día. Un modo sencillo de hacer esto
es escribir una lista que incluya todos los grupos de alimentos,
añadiendo una categoría para los “alimentos
combinados” (cereales, legumbres, frutas, lácteos,
carne, pescados, productos precocinados, productos combinados).
Haga una lista de todos los alimentos que recuerde que come su hijo.
Preste particular atención a los alimentos o platos que contengan
harinas, pasta, pan, galletas o cereales. Destaque los alimentos
que son parte de su vida más corriente porque serán
los primeros en sustituir, sin olvidar los que se comen entre horas.
Haga una lista de los alimentos que necesita de inmediato. Y llévela
a una tienda que esté especializada o que contenga una sección
de alimentos especializados para la salud. Podrá encontrar
cantidad de productos especializados que carecen de gluten, justo
para que usted pueda empezar. No se olvide de los alimentos que
no contienen gluten, como son las frutas frescas, las verduras,
los frutos secos o las carnes que no hayan sido preparadas. Una
vez que dispone de alimentos suficientes para los primeros días,
puede empezar a experimentar con otros alimentos y recetas a partir
de la información que pueda obtener en sus libros de cocina,
en las páginas web especializadas o a partir de los fabricantes,
ya que hay compañías comerciales especializadas en
elaborar productos libres de gluten. Incluso podrá elaborar
su propio pan con harina libre de gluten. Es posible que pueda entrar
en contacto con otras familias que tengan un hijo con celíaca
y tengan ya gran experiencia sobre la alimentación.
A continuación puede ponerse a leer las etiquetas de los
envases de alimentos en casa. Es sorprendente descubrir cuántos
poseen gluten. Pero es probable que al principio no los reconozca
porque la palabra “gluten” no suele aparecer, por desgracia.
Tendrá que aprender cuáles son los alimentos, o los
ingredientes, o los aditivos, o los productos que poseen el gluten,
y descubrirlos en las etiquetas. Hay toda una lista de compuestos
espesantes, edulcorantes y aditivos que poseen gluten. La FACE edita
la publicación “Lista de Alimentos sin Gluten”
(edición 2003) que contiene información exhaustiva
sobre:
- grupos de alimentos con y sin gluten
- listado de productos comerciales controlados por FACE
- listado de productos por orden alfabético de marcas comerciales
- medicamentos que contienen gluten en el excipiente
- marcas por fabricantes
Aunque el niño pueda tolerar algunos alimentos con algo
de gluten sin que muestre de inmediato sus efectos secundarios,
no se lo aconsejamos. Cada vez que coma alimentos con gluten se
producirá algo de lesión en las vellosidades del intestino.
No coinciden las familias sobre si ha de ser toda la familia la
que se someta a comer alimentos libres de gluten cuando un hijo
tiene la enfermedad celíaca, o no. Quizá deban considerar
lo difícil que puede resultar a su hijo con síndrome
de Down exigirle a que coma alimentos completamente diferentes de
los del resto de la familia. Y además, si no comen ustedes
ninguno de los platos preparados sin gluten, ¿cómo
pueden saber si están bien cocinados o no? Son muchas las
razones de carácter práctico que aconsejan que sea
toda la familia la que coma un menú libre de gluten.
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La dieta sin gluten
La FACE propone las siguientes recomendaciones:
1. La dieta debe seguirse estrictamente durante toda la vida.
La ingestión de pequeñas cantidades de gluten puede
producir lesión de las vellosidades intestinales, aunque
no siempre estas lesiones tiene por qué ir acompañadas
de síntomas clínicos.
2. Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve
como ingrediente trigo, avena, cebada, centeno, triticale, o productos
derivados: almidón, harina, panes, pastas alimenticias,
etc.
3. El celíaco puede tomar todo tipo de alimentos que no
contienen gluten en su origen: carnes, pescados, huevos, leche,
cereales sin gluten (arroz y maíz), legumbres, tubérculos,
frutas, verduras, hortalizas, grasa comestible y azúcar.
4. El consumo de productos manufacturados conlleva asumir riesgos
potenciales. Hoy en día, la lectura de la etiqueta del
producto, en el momento de la compra, no es una medida del todo
segura, porque la Legislación vigente NO OBLIGA a especificar
el origen botánico de las harinas, almidones, féculas,
sémolas y cualquier otro derivado de los cereales trigo,
avena, centeno y triticale utilizados. No obstante, es conveniente
leer siempre la etiqueta del producto que se compra, aunque siempre
sea el mismo.
5. Al adquirir productos elaborados y/o envasados, debe comprobarse
siempre la relación de ingredientes que figura en la etiqueta.
Si en dicha relación aparece cualquier término de
los que se citan a continuación, sin indicar la planta
de procedencia, debe rechazarse el producto, salvo que figure
como permitido en la última edición de la Lista
de Alimentos sin Gluten, que periódicamente actualiza la
Federación de Asociaciones de Celíacos de España
(última edición: 2003).
6. La relación de ingredientes que suele aparecer en el
etiquetado de productos alimenticios, que contienen o pueden contener
gluten son:
Gluten, cereales, harina, almidones modificados (E-1404, E-1410,
E-1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450),
amiláceos, fécula, fibra, espesantes, sémola,
proteína, proteína vegetal, hidrolizado de proteína,
proteína vegetal, malta, extracto de malta, levadura, extracto
de levadura, especias y aromas.
7. Como norma general, deben eliminarse de la dieta todos los
productos a granel, los elaborados artesanalmente y los que no
estén etiquetados, donde no se pueda comprobar el listado
de ingredientes.
8. Se ha de tener precaución con la manipulación
de alimentos en:
a) bares y restaurantes (tortillas de patata que puede llevar
levadura, patatas fritas hechas en freidoras que se utilizan también
para freír croquetas o empanadillas, salsas ligadas con
harina, rebozados, purés o cremas de verdura naturales
a los que se añaden "picatostes" de pan de trigo,
etc.), e igualmente en
b) comedores escolares (ej.: si un primer plato consiste en cocido
de alubias con embutido, no vale retirar el embutido y servir
la alubia al celíaco, porque si el embutido lleva gluten,
quedará en la salsa).
Consúltese la forma de elaboración e ingredientes
en cada plato, antes de consumirlos.
9. Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites
donde previamente se hayan frito productos con gluten.
10. Precaución con las harinas de maíz, arroz, etc.
de venta en panaderías o supermercados sin certificar la
ausencia de gluten. Pueden estar contaminadas si su molienda se
ha realizado en molinos que también muelen otros cereales
como trigo o avena.
11. No encargue ni adquiera panes de maíz fuera de las
panaderías o tahonas que recomiendan las asociaciones de
celíacos. La elaboración de un pan sin gluten en
una panadería que trabaja con harinas de trigo conlleva
un alto riesgo de contaminación; y el hecho de utilizar
ingredientes sin gluten no garantiza la ausencia de gluten en
el producto final, si no se han tomado las medidas adecuadas.
12. En aquellas casas en las que hay un celíaco, se recomienda
eliminar las harinas de trigo y el pan rallado normal y utilizar
en su lugar harinas y pan rallado sin gluten o copos de puré
de patata para rebozar, albardar, empanar o espesar salsas. De
esta forma, muchos de los alimentos que se preparen los puede
tomar toda la familia, incluído el celíaco. Precaución
con los alimentos importados. Un mismo fabricante puede emplear
según las distintas normativas de los países, distintos
ingredientes para un producto que se comercializa bajo la misma
marca comercial.
13. ANTE LA DUDA DE SI UN PRODUCTO CONTIENE GLUTEN, NO
LO CONSUMA.
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Clasificación de alimentos
y productos farmacéuticos según su contenido en gluten
a) Alimentos que con seguridad contienen gluten
• Pan y harinas de trigo, cebada, centeno, avena o triticale.
• Bollos, pasteles, tartas y demás productos de pastelería.
• Galletas, bizcochos y productos de reposteria.
• Pastas italianas (fideos, macarrones, tallarines, etc.)
y sémola de trigo.
• Leches y bebidas malteadas.
• Bebidas destiladas o fermentadas a partir de cereales: cerveza,
whisky, agua de cebada, algunos licores...
• Productos manufacturados en los que entre en su composición
cualquiera de las harinas citadas y en cualquiera de sus formas:
almidones, almidones modificados, féculas, harinas y proteínas.
b) Alimentos que pueden contener gluten
Solamente permitidos, previo informe del fabricante que no contienen
gluten:
• Embutidos: choped, mortadela, chorizo, morcilla, etc.
• Quesos fundidos de sabores.
• Patés diversos.
• Conservas de carnes.
• Conservas de pescados con distintas salsas.
• Caramelos y gominolas.
• Sucedáneos de café y otras bebidas de máquina.
• Frutos secos tostados con sal.
• Helados.
• Sucedáneos de chocolate.
• Colorante alimentario.
c) Alimentos que no contienen gluten
• Leche y derivados: quesos, requesón, nata, yogures
naturales y de sabores y cuajada.
• Todo tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas
y en conserva al natural, cecina, jamón serrano y cocido
de calidad extra.
• Pescados frescos y congelados sin rebozar, mariscos frescos
y pescados y mariscos en conserva al natural o en aceite.
• Huevos.
• Verduras, hortalizas y tubérculos.
• Frutas.
• Arroz, maíz y tapioca así como sus derivados.
• Todo tipo de legumbres.
• Azúcar y miel.
• Aceites, mantequillas.
• Café en grano o molido, infusiones y refrescos.
• Toda clase de vinos y bebidas espumosas.
• Frutos secos naturales y fritos (con o sin sal).
• Sal, vinagre de vino, especias en rama y grano y todas las
naturales.
d) Productos farmacéuticos – medicamentos
Los productos farmacéuticos pueden utilizar gluten, harinas,
almidones u otros derivados para la preparación de sus excipientes.
Con fecha 12 de Julio de 1989, de la Dirección General de
Farmacia y Productos Sanitarios (BOE núm. 179) existe una
Resolución por la que se dan normas para la declaración
obligatoria de gluten presente como excipiente, en el material de
acondicionamiento de las especialidades farmacéuticas:
• Las especialidades farmacéuticas de uso humano en
las que figure como excipiente gluten, harinas, almidones u otros
derivados de los anteriores, que procedan de trigo, triticale, avena,
cebada o centeno, deberán indicar en su material de acondicionamiento
y en el epígrafe “composición” su presencia
cuantitativamente.
• Los prospectos de las especialidades afectadas deberán
incluir la siguiente advertencia, además de las correspondientes
a los principios activos que figuren en su composición:
“ADVERTENCIA”, este preparado contiene (en
cada especialidad se indicará el excipiente correspondiente
según el punto 1º). Los enfermos celíacos deben
consultar con su médico antes de utilizarlo.
Esta resolución entró en vigor en el año 1991,
de modo que los medicamentos fabricados en el año 1992 ya
se ajustan a esta norma y mediante la lectura del prospecto puede
saberse con certeza si contiene gluten o no. No obstante, en caso
de duda o para más aclaraciones, consulte con su médico
o farmacéutico.
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Mantener la dieta sin gluten cuando
no se está en casa
Mantener la dieta libre de gluten puede resultar
costoso a los niños cuando van a la escuela o a casa de un
amigo después de la escuela. Lo mejor que puede hacer es
enseñar bien a su hijo desde el principio sobre lo que debe
comer. Cuando comente con él sobre los temas relacionados
con la dieta, utilice los adjetivos “seguros” o “no
seguros” para referirse a los alimentos, en lugar de “buenos”
o “malos”. Significan lo mismo, pero la etiqueta con
que los marcamos va a influir positiva o negativamente sobre la
actitud que el niño vaya a desarrollar. Un buen modo de enseñar
es decirle que es “alérgico” a ciertos alimentos.
Y que si come alimentos seguros, se sentirá más sano.
Piense en la posibilidad de dar a su hijo una tarjeta plastificada
que explique las restricciones de su dieta (nada de trigo, avena,
cebada, centeno). Con el tiempo le irá enseñando a
su hijo a que muestre la lista a quienes le ofrezcan comida, o que
la entregue a los papás de sus amigos cuando vaya a pasar
la noche en su casa. Si su hijo está utilizando un libro
de comunicación u otro sistema de comunicación aumentativa,
incorpore esta información en su sistema de comunicación.
Si manda a su hijo a visitar a casa de un amigo o un pariente,
asegúrese de que comprenden bien la importancia que tiene
mantener bien la dieta antes de enviarle. Usted verá si considera
oportuno y aceptable que él mismo se lleve algunos de sus
alimentos. Y si lo hace, es bonito que incluya cantidad suficiente
para su hijo y para su amigo, porque para el amigo puede significar
toda una “aventura”: los niños son curiosos y
les encantará la oportunidad de verse implicados en algo
nuevo.
La enfermedad celíaca es una condición que cualifica
para recibir una dieta especial en la comida de la escuela. Habrá
de pedirla en los documentos oficiales aportando el certificado
médico. En cualquier caso, no se olvide de avisar a los responsables
de las comidas en la escuela sobre cuáles son los alimentos
seguros para su hijo. Será bueno darles una lista de cuáles
lo son y cuáles no lo son.
Igualmente será oportuno que, dentro de la adaptación
curricular específica que debe hacerse por ser un alumno
con necesidades educativas especiales, se incluyan los fines y objetivos
necesarios para que aprenda a distinguir y a manejarse con su comida.
Por ejemplo:
• Durante la clase de nutrición, pida al profesor
que incluya actividades para su hijo que le enseñen en qué
parte de la pirámide de alimentos se encuentran los que tienen
gluten, y cuáles de los que no tienen gluten están
en ese mismo grupo.
• Si recibe intervención logopédica individual,
incorpore los nombres de los alimentos que son seguros en su lista
de vocabulario.
• Si su hijo es mayor y está aprendiendo algunas palabras
funcionales para sus actividades de la vida cotidiana, meta palabras
de la lista de alimentos seguros, y los nombres de los ingredientes
que aparecen en los envases y que ha de evitar.
• Si sabe que su hijo es de los que intercambia comida con
sus amigos, establezca un plan de apoyo conductual positivo relacionado
con esta conducta.
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Conclusión
La verdad es que descubrir que su hijo tiene enfermedad celíaca
además de síndrome de Down no simplifica su vida.
Habrá de emplear cierto tiempo para saber qué alimentos
están libres de gluten y que su hijo podrá comer,
así como para idear comidas y meriendas sanas y al mismo
tiempo sabrosas. Es posible que haya de adquirir nuevos libros de
cocina y descubrir nuevas tiendas de alimentación. Y además,
tendrá que educar a su familia, a su hijo y a las personas
que le rodeen sobre lo que pueda y no pueda comer, y pensar en cómo
hacer para que se vaya responsabilizando de su propia dieta.
Pero por complicado que suene todo esto, terminará por hacerse
rutinario. Así como usted conoce ya con toda probabilidad
qué alimentos son ricos en grasa, aprenderá a reconocer
automáticamente los que tienen y los que no tienen gluten.
Del mismo modo, su hijo aprenderá a distinguir qué
alimentos le hacen sentirse bien y cuáles le hacen sentirse
mal. Toda su familia se sentirá mejor al saber que su hijo
está comiendo una dieta sana que le hará crecer y
desarrollarse bien.
Agradecimientos
Este documento contiene una parte extensa del capítulo 6
(Celiac Disease), del libro The Down Syndrome Nutrition Handbook:
A Guide to Promoting Healthy Styles, cuya autora es Joan E.
Guthrie Medlen, R.D., L.D., editado por Woodbine House, Bethesda
(USA) 2002. La Fig. 1 ha sido proporcionada por el Dr. S. G. Calatayud.
Asimismo, contiene listados y recomendaciones de la Federación
de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), publicados
en www.celiacos.org.
Documento elaborado
por Canal Down21
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