VACUNACIÓN
EN LAS PERSONAS CON SÍNDROME DE DOWN
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Las vacunas forman una parte esencial dentro de las actividades preventivas que se realizan en la población para mantener la buena salud y evitar la aparición de infecciones, algunas muy molestas, otras graves por sí mismas o por las complicaciones que pueden originar. Pero no todas las infecciones disponen de vacunas para evitarlas. Las vacunas que deben recibir las personas con síndrome de Down, desde su nacimiento, son básicamente las mismas que se recomiendan al resto de la población. Pero hay vacunas cuya aplicación, hasta la fecha, no se considera rutinaria para toda la población y que, sin embargo, debemos valorar su administración a las personas con síndrome de Down. estas vacunas son las de la gripe o vacuna antigripal, y la del neumococo o antineumocócica. Ambas fueron incluidas en la revisión de 1999 del documento "Pautas de Salud para las Personas con Síndrome de Down" elaborado por el Down Syndrome Medical Interest Group (v. http://www.downcantabria.com Temas de interés). Dividiremos este documento en tres partes. La primera es sencilla y contiene las recomendaciones directas a los padres sobre las vacunaciones que hay que realizar y su calendario. La segunda y la tercera son más técnicas y están elaboradas para quienes deseen tener un conocimiento más preciso de la vacuna antigripal y la vacuna antineumocócica.
Como hemos afirmado anteriormente, las personas con síndrome de Down deben seguir el mismo régimen de vacunaciones que el resto de la población. Pero, además y de cara al otoño e invierno, se recomienda que reciban las vacunas antigripal y antineumocócica. Hay que tener en cuenta que las prácticas de vacunación cambian continuamente debido al descubrimiento de nuevas vacunas y a los cambios epidemiológicos que sufren las enfermedades infecciosas. Por eso puede haber cambios de un año a otro. Aunque en España el régimen de vacunaciones puede cambiar ligeramente de una comunidad Autónoma a otra, nos parece oportuno ofrecer el calendario propuesto el Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) para el año 2005 dentro de un documento publicado en la revista Anales de Pediatría 2004; 62(2): 158-160. Para su elaboración se han tenido en cuenta las modificaciones de las fichas técnicas de los diversos preparados vacunales, las publicaciones científicas aparecidas en la bibliografía especializada, y el parecer expresado tanto por la administración sanitaria como por ponentes de reuniones científicas y pediatras que reciben directamente las preocupaciones de padres y familiares. El CAV de la Asociación Española de Pediatría informa
y comenta las novedades que sobre vacunas han ocurrido en el año
2004 y aconseja alguna modificación del calendario vacunal para
el año 2005. Con respecto a la vacunación frente al meningococo
C se mantiene la posibilidad de administrar dos dosis para la primovacunación
con una de las presentaciones disponibles. Se comenta la existencia de
fallos vacunales en niños que han recibido la primovacunación
con 3 dosis de vacuna antes de los 12 meses, lo que es probable que condicione
a lo largo del año 2005 la determinación de las autoridades
sanitarias de incluir una dosis de recuerdo en el segundo año de
vida, la cual ya se incluye en este año en este calendario. Las
recomendaciones de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) sobre vacunas
hexavalentes siguen siendo válidas por lo que su aplicación
no debe ser interrumpida. En este año se insiste en la necesidad
de vacunar a los adolescentes con una dosis de recuerdo de vacuna de tos
ferina, administrando un preparado acelular de baja carga antigénica
junto a la difteria y tétanos de adultos.
(2) Pauta 0-2-6 meses de vacuna contra la hepatitis B. (3) Pauta 2-4-6 meses de vacuna contra la hepatitis B. (4) Vacunación a los niños de 11-12 años pertenecientes a grupos no vacunados en el primer año de vida. Se empleará la pauta 0-1-6 meses. (5) Difteria, Tétanos y pertussis acelular en todas las dosis. Se recomienda su administración a los 6 años. (6) Polio inactivada en todas las dosis. Se suprime la 5ª dosis (de pautas anteriores). (7) Haemophilus influenzae tipo b (8) Sarampión, Rubéola y Parotiditis (paperas): triple vírica. La segunda dosis se administrará al inicio de la escolarización. En los casos en los que no se haya recibido la segunda dosis, se completará el esquema en la visita de los 11-12 años. (9) Neisseria meningitidis C. Se aconseja vacunar a los menores de 18 años susceptibles. (10) Varicela: El Comité Asesor de Vacunas mantiene la recomendación de la vacunación universal de niños sanos a la edad de 12-15 meses, y considera que esta estrategia es preferible a cualquier otra que vaya dirigida a grupos concretos. A los 11-12 años, vacunación selectiva de niños no previamente vacunados y con historia clínica fehaciente de no haber pasado la enfermedad. Se administrará una sola dosis, salvo en los mayores de 13 años en los que se deberá administrar dos dosis separadas por 6-8 semanas. Se espera disponer pronto de un preparado con indicación para niño sano. (11) Vacuna antineumocócica conjugada 7-valente: pauta 2-4-6 meses con una dosis de recuerdo en el segundo año de vida. (12) Vacunación a los 13 años con vacuna difteria, tétanos y pertussis de adultos (baja carga antigénica) (dopa) con el fin de prolongar la inmunidad frente a estos antígenos; administrar una dosis cada 10 años en la edad adulta. LA VACUNA ANTIGRIPAL EN EL SÍNDROME DE DOWN Está claramente indicada en las personas con síndrome de Down que presenten enfermedades crónicas de base (cardiopatía congénita, asma, enfermedades pulmonares, etc.) y en personas con síndrome de Down mayores. Éstas, son las mismas recomendaciones que hacemos en la población general. Sin embargo, en los últimos años las indicaciones de la vacuna de la gripe se están ampliando y pueden beneficiarse de la vacuna niños que presentan cuadros catarrales frecuentes, otitis de repetición, niños que acuden a guarderías, escolares y todos los que no se quiera que contraigan la enfermedad. La vacuna evitará que aparezca la gripe y las complicaciones que se derivan de ella. Por ello, se puede extender la recomendación de la vacunación a todas las personas con síndrome de Down. Con frecuencia se producen complicaciones tras el cuadro gripal, especialmente respiratorias: neumonía, otitis, sinusitis y crisis asmáticas. Estas complicaciones son más frecuentes en las personas con síndrome de Down, especialmente si presentan alguna enfermedad crónica respiratoria o cardíaca. Las epidemias anuales de gripe se producen por cambios antigénicos menores. Debido a estos cambios es necesaria la revacunación anual con preparados adaptados a los nuevos subtipos de virus. La protección individual de la vacuna nunca es total (60-70%), por lo que la eficacia de una campaña de vacunación depende también del porcentaje de personas vacunadas. La vacuna de la gripe se puede aplicar a partir de los 6 meses de edad. Las campañas de vacunación son anuales y se realizan entre los meses de Septiembre y Noviembre. Las reacciones adversas después de la vacunación no son frecuentes, especialmente si se utiliza la vacuna de virus muertos fraccionados. Puede aparecer una reacción local leve y en menos del 5% de los casos síntomas generales como fiebre, malestar y mialgia que comienzan a las pocas horas de la vacunación y desaparecen espontáneamente en 24-48 horas. Por último, debe tenerse en cuenta que la vacuna de la gripe solamente previene la gripe producida por el virus Influenza y solamente de las cepas incluidas en la vacuna. Otras enfermedades que pueden producir síntomas parecidos y que a veces también denominamos de forma genérica “gripe”, causadas por otros virus diferentes, no se previenen con esta vacuna. Más información en: http://www.vacunasaep.org/saladeprensa/gripe2004-05.htmLA VACUNA ANTINEUMOCÓCICA El neumococo se disemina por vía aérea de unas personas a otras. Tras un periodo de incubación de 1-3 días puede producir diferentes enfermedades, algunas muy graves como la meningitis y la bacteriemia (diseminación por todo el organismo), y otras menos graves pero frecuentes como neumonía, otitis media y sinusitis. Las personas con síndrome de Down son más susceptibles de presentar enfermedad neumocócica, especialmente los niños menores de 2 años, las personas mayores y aquellas que tengan enfermedades crónicas de base. La vacuna antineumocócica fue incluida dentro de las recomendaciones de las Pautas de los Cuidados de Salud de las Personas con Síndrome de Down en la revisión de 1999 elaborada por el Down Síndrome Medical Interest Group para todas las personas con síndrome de Down a partir de los 2 años. Sin embargo, la comercialización posterior de una nueva vacuna, cuya aplicación puede realizarse en niños menores de 2 años, ha hecho que se deba ampliar la indicación de vacunar a todas las personas con síndrome de Down incluidas las menores de 2 años. La Academia Americana de Pediatría recomienda el uso universal de esta nueva vacuna conjugada en los niños menores de 2 años. Su uso rutinario ya ha comenzado en algunos países. En España, hasta la fecha, no se ha recomendado su aplicación de forma rutinaria, sin embargo, consideramos que se debe aplicar a todos los niños con síndrome de Down menores de 2 año, al considerar que presentan mayor riesgo de enfermedad neumocócica. Los niños que sean vacunados con la vacuna conjugada heptavalente podrán recibir después de los 2 años, y separando ambas vacunas al menos 2 meses, la vacuna polisacárida 23-valente para aumentar la cobertura a un mayor número de serotipos. También es posible la vacunación primero con la vacuna polisacárida 23-valente y posteriormente con una vacuna conjugada. (Si desea conocer las diferencias entre estas dos vacunas, consulte en Vacuna antineumocócica). PREGUNTAS Y RESPUESTAS MÁS FRECUENTES SOBRE VACUNAS El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ha creado esta página de preguntas y respuestas en: http://www.vacunasaep.org/padres_publico/rpmf_index.htm CONCLUSIÓN Se recomienda: 1. La vacunación anual de la gripe a todas las personas con síndrome de Down. 2. La vacunación antineumocócica con la vacuna conjugada heptavalente a todos los niños con síndrome de Down menores de 2 años; y a los mayores de 2 años, con la vacuna polisacárida 23- valente hasta que se realicen más estudios. Dra. Ana Tejerina Médico, especialista en Pediatría Asesora, Fundación Síndrome de Down de Cantabria
La gripe está producida por el virus Influenza, del que existen 3 serotipos A, B y C. Las epidemias comunes son causadas por los tipos A y B. Cada uno de estos serotipos tiene a su vez diferentes subtipos o cepas que, además, van variando de año en año. La vacuna debe formularse cada año y en ella hay cepas de los serotipos A y B. Por esta razón, las personas deben vacunarse todos los años. La gripe se contagia por transmisión aérea. Tras un periodo de incubación de 1-4 días produce un cuadro clínico caracterizado por fiebre alta, dolores musculares, tos, cefalea, congestión nasal y malestar general que dura unos 2-7 días. Con frecuencia se producen complicaciones tras el cuadro gripal, especialmente respiratorias: neumonía, otitis, sinusitis y crisis asmáticas. Estas complicaciones son más frecuentes en las personas con síndrome de Down, especialmente si presentan alguna enfermedad crónica respiratoria o cardíaca. La vacuna de la gripe está claramente indicada en las personas con síndrome de Down que presenten enfermedades crónicas de base (cardiopatía congénita, asma, enfermedades pulmonares, etc.) y en personas con síndrome de Down mayores. Éstas son las mismas recomendaciones que hacemos en la población general. Sin embargo, en los últimos años las indicaciones de la vacuna de la gripe se están ampliando y pueden beneficiarse de la vacuna niños que presentan cuadros catarrales frecuentes, otitis de repetición, niños que acuden a guarderías, escolares y todos los que no se quiera que contraigan la enfermedad. La vacuna evitará que aparezca la gripe y las complicaciones que se derivan de ella. Por ello, se puede extender la recomendación de la vacunación a toda las personas con síndrome de Down. La vacuna de la gripe se puede aplicar a partir de los 6 meses de edad y, al menos durante la infancia y en las personas inmunodeprimidas, es preferible la aplicación de vacunas con virus muertos fraccionados. Estas vacunas presentan menos reacciones adversas. La aplicación de la vacuna es por vía intramuscular siguiendo la siguiente pauta:
Las campañas de vacunación son anuales y se realizan entre los meses de Septiembre y Noviembre. La vacuna se puede administrar conjuntamente con otras vacunas como la neumocócica pero en lugares y con jeringas diferentes. La vacuna se encuentra contraindicada en personas con alergia al huevo, a proteínas de pollo o a cualquier otro componente de la vacuna; en aquellas personas que hallan presentado previamente una reacción grave a dosis previas recibidas de vacuna antigripal; y en caso de enfermedad febril aguda, hasta que desaparezcan los síntomas. Las reacciones adversas después de la vacunación no son frecuentes, especialmente si se utiliza la vacuna de virus muertos fraccionados. Puede aparecer una reacción local leve y en menos del 5% de los casos síntomas generales como fiebre, malestar y mialgia que comienzan a las pocas horas de la vacunación y desaparecen espontáneamente en 24-48 horas. Por último, debe tenerse en cuenta que la vacuna de la gripe solamente previene la gripe producida por el virus Influenza, y solamente de las cepas que están incorporadas en la vacuna. La vacuna no previene la aparición de otras enfermedades que pueden producir síntomas parecidos, y que a veces también denominamos de forma genérica "gripe", causadas por otros virus diferentes. El neumococo es una bacteria gram-positiva que pertenece al grupo de los Estreptococos. Está cubierta de una cápsula que le sirve como factor de virulencia. La cápsula está formada por polisacáridos que forman la base para clasificar a los neumococos. En la actualidad se conocen más de 90 serotipos de neumococos. Esta variedad de serotipos dificulta la consecución de una vacuna totalmente protectora. El neumococo se disemina por vía aérea de unas personas a otras. Tras un periodo de incubación de 1-3 días puede producir diferentes enfermedades algunas muy graves como la meningitis y la bacteriemia y otras menos graves pero frecuentes como neumonía, otitis media y sinusitis. Las personas con síndrome de Down son más susceptibles de presentar enfermedad neumocócica, especialmente los niños menores de 2 años, las personas mayores y aquellas que tengan enfermedades crónicas de base. La vacuna antineumocócica fue incluida dentro de las recomendaciones de las Pautas de los Cuidados de Salud de las Personas con Síndrome de Down, en la revisión de 1999, elaborada por el Down Syndrome Medical Interest Group para todas las personas con síndrome de Down a partir de los 2 años. Sin embargo, la comercialización posterior de una nueva vacuna, cuya aplicación puede realizarse en niños menores de 2 años, ha hecho que se deba ampliar la indicación de vacunar a todas las personas con síndrome de Down, incluidas las menores de 2 años. Existen 2 tipos fundamentales de vacunas antineumocócicas: · Las vacunas formadas por polisacáridos capsulares. Dentro de éstas está la vacuna polisacárida 23-valente con antígenos capsulares para 23 serotipos. Estos 23 serotipos son los responsables del 90% de las enfermedades invasivas en los adultos, de casi el 100% de las enfermedades invasivas en los niños y del 85% de las otitis media. La vacuna se ha mostrado claramente eficaz en la prevención de enfermedad invasiva (meningitis y bacteriemia) y de neumonía, pero muy poco eficaz en la prevención de otitis media. Se conoce que las personas con síndrome de Down responden algo peor a la vacunación y que los anticuerpos desaparecen antes que en la población general. No es útil en niños menores de 2 años por lo que sólo está indicada en los niños mayores de 2 años. No se recomienda la revacunación sistemática con esta vacuna en las personas con síndrome de Down a pesar de haberse demostrado una pérdida más rápida de las defensas, al no existir estudios sobre revacunación en personas con síndrome de Down. Se administra por vía intramuscular o subcutánea en una dosis única. La vacuna presenta escasas reacciones adversas pudiendo producir reacción local leve y síntomas generales en menos del 1% de los casos. · La vacuna conjugada antineumocócica heptavalente. Contiene los antígenos capsulares de 7 serotipos conjugados con proteínas para facilitar la formación de anticuerpos T-dependientes, que confieren inmunidad más duradera. Sin embargo, aunque los serotipos que forman la vacuna son frecuentes en los niños menores de 2 años, van disminuyendo en frecuencia según aumenta la edad (contiene el 85% de los serotipos que causan enfermedad invasora y otitis media en niños menores de 2 años pero sólo el 63% de los serotipos que causan enfermedad invasora en niños entre 24 y 59 meses). Por lo tanto, la vacuna es más eficaz en los niños más pequeños. Esta vacuna también se ha mostrado mucho más eficaz para prevenir la enfermedad invasiva que las otitis medias, aunque éstas pueden disminuir un poco en frecuencia tras la vacunación. La vacuna presenta escasas reacciones adversas. La pauta de vacunación en menores de 2 años es la siguiente:
La Academia Americana de Pediatría recomienda el uso universal de esta nueva vacuna conjugada en los niños menores de 2 años. Su uso rutinario ya ha comenzado en algunos países. En España, hasta la fecha, no se ha recomendado su aplicación de forma rutinaria, sin embargo, consideramos que se debe aplicar a todos los niños con Síndrome de Down menores de 2 año, al considerar que presentan mayor riesgo de enfermedad neumocócica. La Academia Americana de Pediatría ha recomendado también la utilización de esta nueva vacuna conjugada a los niños de 24 a 59 meses que presenten factores de riesgo. Sin embargo, la Unión Europea no ha autorizado hasta la fecha dicha utilización. Es probable, que según se vayan comercializando nuevas vacunas conjugadas con más serotipos y aumenten los estudios, se vayan ampliando las indicaciones de las vacunas antineumocócicas conjugadas. Por lo tanto, parece claro que las vacunas neumocócicas conjugadas van a desempeñar un papel cada vez más importante, pero por el momento no van a sustituir a la vacuna polisacárida 23-valente en los adultos, en quienes los serotipos que causan enfermedades es más variado que en los niños. Los niños que sean vacunados con la vacuna conjugada heptavalente podrán recibir después de los 2 años, y separando ambas vacunas al menos 2 meses, la vacuna polisacárida 23-valente para aumentar la cobertura a un mayor número de serotipos. También es posible la vacunación primero con la vacuna polisacárida 23-valente y posteriormente con una vacuna conjugada. Podemos concluir recomendando la vacunación anual de la gripe a todas las personas con síndrome de Down y la vacunación antineumocócica con la vacuna conjugada heptavalente a todos los niños con síndrome de Down menores de 2 años, y a los mayores de 2 años con la vacuna polisacárida 23- valente hasta que se realicen más estudios. Dra. Ana Tejerina Médico, especialista en Pediatría Asesora, Fundación Síndrome de Down de Cantabria |
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