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Jornada Down 21

Escolarización: aspectos específicos en el síndrome de Down
Emilio Ruiz Rodríguez
Psicólogo Asociación Síndrome de Down de Cantabria
Canal Down21

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Es más lo que comparten los niños con síndrome de Down con otros niños que lo que les distingue. Para determinar lo que de específico tiene el síndrome de Down en el entorno escolar, se va a partir de lo que tiene en común, para más tarde remarcar lo distinto y lo individual.

•  LO COMÚN: NECESIDADES EDUCATIVAS COMUNES A TODOS LOS NIÑOS

El Derecho a la Educación es compartido por todas las personas, incluidas las que tienen alguna discapacidad. Los alumnos con síndrome de Down presentan, en el ámbito educativo, muchas necesidades comunes a los demás niños, como la necesidad de desarrollar su capacidad de aprender a lo largo de toda la vida.

El informe DeSeCo (Definición y Selección de Competencias) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, intenta reformular el currículo escolar en torno al concepto de competencias. Son conjuntos complejos de conocimientos, habilidades, actitudes, valores, emociones y motivaciones que cada individuo o cada grupo pone en acción en un contexto concreto, para hacer frente a las demandas peculiares de cada situación. Este concepto, asumido por la Unión Europea, queda recogido en las más recientes leyes educativas españolas y puede ser una clara muestra de cómo las propuestas educativas generales son perfectamente aplicables para los alumnos con síndrome de Down.

•  LO COMÚN: ESCOLARIZACIÓN DE LOS ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES

La "Declaración de Salamanca" reconoce la necesidad y urgencia de impartir enseñanza a todos los niños con necesidades educativas especiales dentro del sistema común de educación. Para responder a la amplia variabilidad de ese alumnado, se cuenta con diferentes modalidades de escolarización, que abarcan desde la escolarización en centros específicos, hasta integración en centros ordinarios, pasando por modalidades intermedias, como la escolarización combinada entre ambos tipos de centros, las aulas específicas en centros ordinarios o los centros con modalidad preferente para una determinada discapacidad, como la discapacidad motórica o auditiva. De todas estas posibilidades se pueden beneficiar los alumnos con síndrome de Down.

•  LO COMÚN: PECULIARIDADES DEL APRENDIZAJE DE LOS ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES ASOCIADAS A DISCAPACIDAD INTELECTUAL

Los niños con síndrome de Down se incluyen en la amplia categoría de alumnos con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad intelectual. Tanto la Asociación Americana sobre Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo, como la Asociación Americana de Psiquiatría, relacionan la discapacidad cognitiva con limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y la conducta adaptativa, manifestada en habilidades prácticas, sociales y conceptuales, con comienzo antes de los 18 años. Comparten, por tanto, muchas características de aprendizaje con este colectivo, la mayor parte de ellas derivadas de sus limitaciones cognitivas, como las dificultades en el procesamiento de la información, el acceso a conceptos y la abstracción o el costoso proceso de consolidación y generalización de los aprendizajes.

•  LO DISTINTO: ESCOLARIZACIÓN. ASPECTOS ESPECÍFICOS EN EL SÍNDROME DE DOWN

La modalidad más adecuada para escolarizar a los alumnos con síndrome de Down, al menos en Educación Infantil y Primaria, es la integración en centros ordinarios con apoyos. Las alternativas de apoyo son amplias, ya que pueden ser proporcionados por el profesor de aula, los especialistas, los propios compañeros, e incluso, por asociaciones o instituciones externas; pueden darse antes, durante o después de la clase; dentro o fuera del aula y de distinta forma según la materia.  

Cuando la integración en centros ordinarios no sea posible, otras formas de integración escolar pueden ser utilizadas como alternativas válidas. La escolarización combinada no parece la modalidad más adecuada para los alumnos con síndrome de Down, fundamentalmente por la complejidad de la medida. La integración preferente para alumnos con una determinada discapacidad, puede generalizarse para alumnos con SD, de forma que en un mismo colegio o instituto se acumulen especialistas en esta discapacidad, que utilicen metodologías didácticas y medidas organizativas adaptadas a sus peculiaridades de aprendizaje.

Respecto a la Educación Secundaria Obligatoria, es una etapa que la mayoría del alumnado con síndrome de Down no consigue finalizar en nuestro país y a la que ni siquiera llegan a acceder en muchos casos. Sería necesaria una profunda transformación para conseguir la incorporación normalizada de este alumnado con probabilidades de éxito. Mientras tanto, las aulas específicas en centros ordinarios, pueden ser una respuesta válida para la actual situación. De esta forma, pueden asistir a un aula adaptada, inserta en un instituto ordinario, en la que compartirían espacio con alumnos con necesidades educativas semejantes.

•  LO DISTINTO: PECULIARIDADES DEL APRENDIZAJE DE LOS ALUMNOS CON SÍNDROME DE DOWN

Una vez incorporado el niño con síndrome de Down al centro educativo, será preciso tener en cuenta las peculiaridades de su aprendizaje para, a partir de ellas, planificar el proceso de enseñanza. El síndrome de Down suele ir acompañado de problemáticas médicas añadidas, que han de ser objeto de la intervención adecuada desde el momento en que son detectadas. En su desarrollo evolutivo presentan habitualmente retraso en la adquisición de las diversas etapas y en muchos casos, una permanencia más prolongada en cada una de ellas. Respecto a la discapacidad intelectual, se suelen mover en el rango de la discapacidad intelectual media o moderada, con excepciones por encima y por debajo.

En cuando a su forma de abordar los aprendizajes, muestran escasa iniciativa, bajos niveles de actividad, con reducida utilización de las posibilidades de actuación que el entorno educativo les proporciona y   poca tendencia a la exploración. Se da también una orientación motivacional específica que se caracteriza por un bajo nivel en la perseverancia en sus trabajos y la aparición de conductas sociales tendentes a desligarse de las tareas. En el ámbito motriz, presentan torpeza motora, gruesa y fina, que influye en la adquisición de determinadas habilidades escolares, como la escritura. Tienen dificultades de atención y tendencia a la distracción, lo que supone un escollo importante para el acceso a los conocimientos.

Perceptivamente, tienen mejor capacidad para captar la información   a través de la vía visual que de la auditiva, lo que produce un mejor procesamiento de la información por esa vía. Puede considerarse un punto fuerte en el aprendizaje de las personas con síndrome de Down, por lo que el aprendizaje por medio de modelos, también denominado vicario u observacional, es una estrategia fundamental de enseñanza.

En el terreno de la memoria, la mejor recepción de la información a través de la vista, conlleva una mejor memoria de trabajo visual o espacial que auditiva. El lenguaje es un campo en el que manifiestan importantes dificultades y en el que se encuentran más desfavorecidos con respecto a otras formas de discapacidad intelectual.

Respecto a la lectura, una alta proporción de los niños con síndrome de Down pueden llegar a leer de forma comprensiva, si se utilizan programas adaptados específicamente a sus peculiaridades de aprendizaje, basados, por ejemplo en métodos visuales y con comprensión desde las primeras fases. El dominio de la escritura ofrece especiales dificultades para los alumnos con síndrome de Down y su habilidad para escribir al mismo nivel que leen requiere más tiempo. El ordenador se ha mostrado como un medio óptimo para ayudar en la mejora de la comunicación escrita. El aprendizaje de los cálculos más elementales es costoso para ellos y tienen dificultades con los ejercicios matemáticos, numéricos y con las operaciones.

Desde edades tempranas, desarrollan con fuerza sus habilidades sociales y muestran signos emocionales positivos. Por el contrario, manifiestan un rasgo de obstinación y de personalidad con una voluntad firme, tendencia a la persistencia de las conductas y resistencia al cambio. En general, no obstante, presentan un aceptable grado de adaptación social y su incorporación a centros escolares ordinarios se produce habitualmente de forma natural sin dificultades reseñables.

•  LO INDIVIDUAL: PROGRAMACIÓN EDUCATIVA. RESPUESTA A LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE CADA ALUMNO CON SÍNDROME DE DOWN

La experiencia de la discapacidad es distinta para cada individuo. No sólo porque la manifestación concreta de la alteración genética es única, sino porque estará influida por una compleja combinación de factores, desde las diferencias personales de vivencias, bases emocionales, construcciones psicológicas y capacidades intelectuales, hasta el contexto físico, social y cultural en el que la persona vive.

Se dan enormes diferencias interindividuales entre los niños con síndrome de Down   con distintas formas de manifestarse en el fenotipo la alteración genética subyacente. Su variabilidad física y su variabilidad cognitiva son aún mayores en algunos aspectos, que las que se pueden dar en la población general. A ello se ha de sumar la enorme diversidad de los ambientes educativos, sociales y familiares en los que se mueven los niños con síndrome de Down.

Ni a la hora de escolarizar a determinado niño, ni al hacer la programación educativa personal o adaptación curricular individual, podemos basarnos en unas hipotéticas pautas generales válidas para todos los alumnos con síndrome de Down. En último caso, la intervención educativa se ha de adaptar a las características individuales del alumno concreto, a sus peculiaridades de aprendizaje, a su estilo personal, a su nivel intelectual, a su perfil emocional y a su entorno sociofamiliar. Las características distintivas de los alumnos con síndrome de Down como grupo específico, quedarán reflejadas de una u otra forma en cada niño, pero la planificación educativa deberá ser realizada de forma individual e independiente para cada uno.

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