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Sexualidad y personas con síndrome de Down
Educación - Sexualidad
Indice del artículo
Sexualidad y personas con síndrome de Down
Bases multidisciplinares de la sexualidad humana
Ideas etiquetadas: los estereotipos y prejuicios
Conceptos psicobiológicos básicos en el síndrome de Down y consecuencias
Referencias bibliográficas
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José Ramón Amor Pan

 

Hace unos tres años recibí una llamada de una compañera de Universidad: me pedía que recibiera a unos padres preocupados por el futuro de su hija de 18 años con discapacidad intelectual. Quedé con ellos en una céntrica cafetería madrileña. Vinieron acompañados de la muchacha, con un buen nivel cognitivo y comunicativo. Estuvimos charlando tranquilamente sobre las perspectivas laborales, lo mucho que se había progresado en ese terreno y lo mucho que quedaba por hacer, y cosas de ese estilo. La conversación derivó, lógicamente, porque ésa era su gran preocupación y lo que les había llevado a contactar conmigo, en el tema afectivo y sexual. Yo comencé insistiendo en la necesidad de ver esta temática con la máxima naturalidad, viendo en esa esfera de la existencia humana todo lo positivo que acarrea y no sólo los aspectos problemáticos, tal y como hice en el anterior artículo que escribí para este Portal. En ésas estábamos cuando la muchacha dijo que iba al cuarto de baño y le pidió a su madre que la acompañara. Hasta aquí todo normal porque, no sé por qué misterio de la naturaleza femenina, las mujeres suelen ir de dos en dos al baño cuando están en lugares públicos... Lo que me sorprendió es que la madre la tomó de la mano. A su regreso le pregunté a la madre por qué le había cogido la mano a su hija: "porque ella así lo quiere". ¿Lo quiere o está acostumbrada a que así sea desde pequeña?, le pregunté yo. Quedó desconcertada, muy desconcertada. Después de un rato, me dijo que sí, que era la niña la que le demandaba la mano. Sin embargo, al día siguiente me llamó por teléfono y me dijo: "Me has hecho pensar mucho, le he dado muchas vueltas en mi cabeza al tema de ir cogidas de la mano, y tienes toda la razón, yo la acostumbré así..."

 

Todos los individuos tienen sentimientos, actitudes y convicciones en materia sexual, pero cada persona experimenta la sexualidad de distinta forma porque viene decantada por una perspectiva sumamente individualizada. Se trata, en efecto, de una perspectiva que dimana tanto de experiencias personales como de elementos públicos y sociales. No se puede comprender la sexualidad humana sin reconocer de antemano su índole pluridimensional: es un hecho biológico, psicológico y cultural. La sexualidad es un tema que siempre ha despertado el interés de las personas. Impregna el arte y la literatura de todas las épocas; las religiones, teorías filosóficas y ordenamientos jurídicos tienen un discurso y unas normas sobre esta materia. El estudio de la sexualidad puede hacernos más receptivos y conscientes en nuestras relaciones interpersonales, contribuyendo así a incrementar el grado de intimidad y satisfacción sexual en nuestra vida. Pero, por desgracia, hay que reconocer que estos resultados no se obtienen de forma automática.