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Resumen: Mecanismos inhibidores

 

 

Mecanismos inhibidores en el funcionamiento ejecutivo de las personas con síndrome de Down

 

Erika Borella, Barbara Carretti, Silvia Lanfranchi

 

Tesearch in Developmental Disabilities 34: 65-71, 2013

 

 

RESUMEN

 

Durante los últimos se ha examinado atentamente en las personas con síndrome de Down su funcionamiento ejecutivo, es decir, los mecanismos de control de orden superior que regulan la conducta y la cognición humanas. En general muestran una cierta alteración en las tareas que tienen que ver con el cambio de situaciones, el mantenimiento de la atención, la planificación, la inhibición y la preservación, y la memoria operacional. Pero pocos estudios se han concentrado sobre los mecanismos de la inhibición, a pesar de que la inhibición es un proceso (o más bien una familia de funciones) que juega un papel central para que la ejecución cognitiva sea eficiente. En general se puede afirmar que las personas con síndrome de Down de distintas edades muestran dificultades para utilizar los sistemas de inhibición que normalmente utilizamos para funcionar de manera ordinaria.

 

Ahora bien, la inhibición cognitiva no es un proceso unitario sino una familia de funciones, un conjunto de procesos de control de la atención; funciones y procesos que sean capaces de suprimir toda información que sea innecesaria, de descartar acciones o pensamientos irrelevantes, y de disminuir en lo posible la interferencia que supone la presencia de elementos de distracción. Su objetivo es mantener al sujeto centrado en el objetivo de la tarea que esté ejecutando, y asegurar la realización de una conducta que sea coherente y bien organizada.

 

Recientemente se han propuesto tres funciones relacionadas con la inhibición:

  1. Inhibición de una respuesta prepotente. Permite bloquear respuestas que aparecen dominantes y prepotentes cuando son activadas automáticamente por un estímulo.
  2. Inhibición de la respuesta a un elemento de distracción, que permite que la atención se centre en los temas relevantes e ignore temas irrelevantes que se presentan al mismo tiempo.
  3. Resistencia a una interferencia proactiva, y se refiere a la capacidad para apagar la activación de temas que dejan de ser relevantes, resistiéndose de ese modo a la intrusión de temas que permanecen en la memoria

Es fácil comprender la importancia que adquieren estas tres funciones relacionadas con la inhibición para mantener la atención en lo que realmente interesa pensar, realizar o ejecutar. Por eso los mecanismos de inhibición forman parte importante de la función ejecutiva.

 

Cada una de estas tres funciones puede ser evaluada por diferentes tipos de tests psicológicos. Fue lo que hicieron los autores de este estudio: someter a estos tests y comparar a dos grupos de personas: una población de 17 personas con síndrome de Down (7 varones y 12 mujeres) con una edad cronológica de 14 años y 5 meses y una edad mental de 5 años y 6 meses, y un grupo control de 19 niños de desarrollo ordinario (8 varones y 11 mujeres) con una edad cronológica de 5 años y 2 meses y una edad mental comparable.

 

Los resultados obtenidos indicaron que el grupo con síndrome de Down mostró una peor ejecución en las pruebas que medían la memoria operativa, confirmando un aspecto que ya se conoce muy bien.

 

En cuanto a la realización de los tests que miden la capacidad inhibidora, el grupo con síndrome de Down puntuó pero que el grupo control en los tres tipos de test.

 

En la capacidad de inhibir una respuesta prepotente, el grupo con síndrome de Down cometió más equivocaciones y se mostraron más susceptibles, se resistían menos, a la interferencia de un estímulo inapropiado si era presentado con fuerza.

 

En los tests que midieron la interferencia proactiva y la capacidad de inhibir la respuesta a un elemento de distracción, mostraron también mayor dificultad para resistirse a la interferencia de una información que, si antes había sido de interés, había dejado de tenerla en el curso de de la realización de la tarea.

 

En resumen, si las personas con síndrome de Down tienen más dificultad para filtrar información innecesaria o causante de distracción, o para dejar de prestar atención a lo que ya ha dejado de ser interesante en ese momento, cuando están aprendiendo o realizando una tarea, disminuirá entonces su capacidad para concentrarse y realizarla adecuadamente. Esa menor capacidad para “inhibir” dificulta el desarrollo y realización de su función ejecutiva que tanta importancia tiene en el desarrollo de los mecanismos de control de orden superior que regulan la conducta y la cognición humanas.

 

 

COMENTARIO

 

 

El hecho de que las personas con síndrome de Down fallaran más en los tres tipos de capacidad inhibitoria estudiados en este trabajo indica que el se trata de un problema no circunscrito a un tipo particular de inhibición sino a su capacidad global de inhibir. Esto puede explicar algunas de sus conductas: la dificultad para mantener la atención, para cambiar de tarea, para dejar de prestar atención a estímulos que ya no interesan, el deseo de mantener la cercanía a un estímulo que ya es irrelevante, la persistencia en tareas que ya no tocan (lo que tomamos como terquedad).

 

El tener conciencia de todo esto nos ha de servir para comprender mejor sus dificultades y buscar medios educativos adecuados para que vayan superándolas.