Vivienda y calidad de vida - Autorregulación

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Autorregulación

Definición

Es el conjunto de habilidades que tienen que ver con:

  • el elegir, aprender y seguir un horario,
  • iniciar actividades adecuadas a la situación, condiciones, horarios, e intereses personales,
  • acabar las taras necesarias o exigidas,
  • buscar ayuda cuando lo necesite,
  • resolver problemas en situaciones familiares o novedosas,
  • demostrar asertividad,
  • habilidades de autodefensa.
  • (A.A.M.R. 1999)

Los servicios de vivienda y residencia deben fomentar la capacidad de elección que recogemos en las Buenas Prácticas, mediante el aprendizaje de habilidades funcionales y prestando las funciones de apoyo necesarias.

Buenas prácticas.

1. Realizar sus objetivos. Para conseguirlo, es preciso:

  • Conseguir las aspiraciones, metas y deseos de la persona.
  • Valorar las aspiraciones y metas.
  • Encauzar las acciones de forma objetiva.
  • Discernir entre realidad y fantasía.

2. Elegir entre varias cosas: Proporcionar alternativas para poder elegir en función de las capacidades e intereses de la persona.

3. Tener autonomía. Para conseguirlo, es preciso:

  • Proporcionar habilidades y destrezas de aseo, alimentación y vestido.
  • Diseñar inventarios para un mejor desenvolvimiento en las situaciones de la vida diaria.

4. Disponer de información sobre los diferentes tipos de relación interpersonal: Conocer las relaciones que se pueden establecer entre familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, superiores, etc.

5. Decidir sobre aspectos relacionados con su propia vida. Para conseguirlo, es preciso:

  • Participar activamente en las necesidades y planificación del propio devenir del día a día.
  • Respetar las demandas, gustos y preferencias de las personas.
  • Tomar decisiones y elegir desde las alternativas de las que se disponen.
  • Participar en la toma de decisiones que afectan al hogar.

6. Participar en la toma de decisiones desde la familia o representantes legales. Para conseguirlo, es preciso:

  • Tomar decisiones conjuntas entre el servicio y la familia sobre el nivel de atención.
  • Escuchar a la familia o tutores sobre la toma de decisiones y sugerencias.
  • Comentar las actividades, problemas y evolución.

Se refiere a las habilidades cognitivas y las habilidades que exigen aprendizajes escolares, los cuales:

- tienen aplicación directa en la vida personal (escritura, lectura, utilización práctica del cálculo, conceptos básicos de ciencias en la medida en que éstos se relacionan con el conocimiento del entorno físico y la propia salud; geografía y estudios sociales);

- no se centran en alcanzar unos determinados niveles académicos, sino más bien en adquirir las habilidades académicas funcionales que le permitan acceder y a disfrutar de una vida independiente.

(A.A.M.R. 1999)

A la hora de formar a una persona con síndrome de Down, es preciso considerar que la discapacidad intelectual exige que se trabaje preferentemente en la aplicación de los conceptos adquiridos, ya que la vivienda es el lugar preferente donde el desarrollo de las habilidades funcionales posibilita la autonomía en las actividades de la vida diaria.