Proyecto STELA - Fases del proyecto

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Fases del proyecto

a) Fase de capacitación para el empleo

Todas las personas que acceden al Proyecto Stela reciben inicialmente un periodo de formación para el empleo. El objetivo de este programa formativo es dotar al futuro trabajador de las habilidades personales y sociales básicas para enfrentarse a un futuro puesto de trabajo con éxito.

Durante esta etapa, la persona con discapacidad intelectual reafirma sus intereses vocacionales, habilidades y destrezas que le ayuden a incorporarse con éxito a su nuevo puesto de trabajo. Los candidatos reciben formación en áreas como Orientación Laboral, Autonomía Personal, Habilidades Sociales, Recursos Comunitarios, Habilidades Preelabórales, Informática, Formación Personal, refuerzo de Habilidades Instrumentales básicas, y reciben un entrenamiento para la mejora de sus Habilidades Cognitivas que les permitirá ser capaces de resolver diferentes situaciones, tomar decisiones y, en definitiva, responder a las demandas del entorno de manera eficaz.

Durante esta fase se trabajarán aspectos tan importantes como:

  • Adquirir un grado de madurez adecuado que le permita proyectar y afrontar con éxito proyectos personales, retos y exigencias propias de la etapa adulta, asumiendo un nuevo concepto de si mismo como ser adulto.
  • Realizar un proceso de orientación vocacional que le permita organizar sus intereses y aspiraciones profesionales de futuro con una visión realista tanto con respecto a sus posibilidades personales así como a las opciones disponibles en un contexto dado. En este sentido, el alumno deberá realizar la elección de una ocupación aceptable aunque no necesariamente óptima dentro de la zona de alternativas aceptables, y mediante la acomodación psicológica a dicha elección.
  • Ampliar su repertorio de habilidades adaptativas que le permitan adquirir un mayor grado de autonomía personal en su entorno familiar, social y laboral, así como adquirir estrategias cognitivas que le permitan tomar decisiones, resolver problemas, establecer relaciones causales y, en definitiva desarrollar su inteligencia práctica y social.

Esta formación es impartida en las aulas de la Fundación Síndrome de Down de Madrid por profesionales expertos y en grupos reducidos permitiendo de esta forma que la atención sea individualizada y personalizada. La duración de este programa formativo varía en función de las necesidades de las persona con discapacidad intelectual, siendo la media de 12 meses.

b) Fase de entrenamiento laboral en el puesto de trabajo

Una vez que la persona ha adquirido los objetivos formativos básicos y se ha realizado un análisis adecuado a su perfil, accederá a un puesto de trabajo en una empresa ordinaria.

  • Apoyo Intensivo

En un primer momento, el trabajador va acompañado de su Preparador Laboral (PL), profesional encargado de entrenar de manera sistemática en las tareas y funciones propias del puesto de trabajo. Asimismo, le enseñará a desplazarse en medios de transportes y facilitará su integración social en la empresa. El apoyo del PL es intensivo (apoyo del 100% de la jornada laboral) aproximadamente durante los dos primeros mes de entrenamiento.

  • Retirada de apoyo

A medida que el trabajador con discapacidad va adquiriendo una mayor autonomía, el PL va retirando su apoyo de forma progresiva hasta que finalmente es la persona con discapacidad quien realiza de manera independiente todas las funciones y tareas propias de su puesto de trabajo.

A partir de este momento, el PL estará en contacto permanente con el resto de los trabajadores con el fin de aclarar cualquier duda o cuestión que éstos puedan plantear, así como para proporcionar un modelo de interacción adecuado y normalizado que potencie el mayor grado de autonomía, satisfacción y calidad de trabajo de la persona con discapacidad

c) Seguimiento laboral a largo plazo

Una vez que el PL retira el apoyo en la empresa de una manera significativa, comienza la fase de seguimiento a largo plazo. El profesional visitará al trabajador con objeto de evaluar su rendimiento, su nivel de integración y la satisfacción en general de la persona con discapacidad y de la empresa. En esta fase, el PL cuenta con la inestimable ayuda de los compañeros de trabajo, quienes pueden transmitir de una manera eficaz el día a día, los posibles cambios que hayan sucedido, las nuevas necesidades, posibles dificultades en el proceso de integración socio-laboral, etc.

En ocasiones, se hace necesario que el PL intensifique el apoyo ofrecido al trabajador, bien con el fin de entrenar en una nueva tarea, bien para ayudarle a resolver dificultades concretas que puedan estar interfiriendo en la realización de su trabajo. Como apoyo a esta fase, los trabajadores asisten periódicamente a tutorías individuales con los profesionales del Proyecto, durante las cuales y fuera del horario y entorno laboral, trabajador y profesional evalúan el proceso de integración y acuerdan compromisos de mejora.

d) Formación permanente y promoción laboral

Esta fase pretende proporcionar una estructura de formación permanente a aquellas personas con discapacidad intelectual que desarrollan una actividad laboral normalizada. El objetivo principal de esta formación es el mantenimiento del puesto de trabajo a largo plazo. Asimismo, este programa pretende potenciar y fomentar un proceso de desarrollo continuo no sólo en el ámbito laboral sino social y personal, ya que acceder al mundo laboral implica tener nuevas expectativas y necesidades a las que el trabajador debe ir dando respuesta.

Esta formación permanente se estructura en dos aulas o propuestas y se imparte en horario de tarde. En las diferentes aulas los trabajadores pueden abordar aspectos como la resolución de problemas laborales, potenciar las habilidades sociales y la expresión de sentimientos, adquirir una actitud más adulta y responsable en todos los temas relacionados con el trabajo y potenciar el desarrollo adecuado de las necesidades personales de aceptación, relación, afecto, etc.

Por otro lado, y de manera coherente con la finalidad del Proyecto, trabajador, familia, empresa y profesionales deben tener en perspectiva la continua promoción laboral. Esta promoción se consigue proponiendo al trabajador nuevas responsabilidades y tareas cada vez más complejas que le enriquezcan como profesional y como persona y que le mantengan en una permanente actitud de aprendizaje y crecimiento.