Estimada Laura:
Ciertamente es un problema sensorial que debe ir madurando. Sucede con cierta frecuencia y no tiene más importancia que el hecho de que, de repente, se les dispare porque no aguantan. A veces pasa también con las heces y las consecuencias son algo más penosas...
Han de tratar de programarle que a determinadas horas del día intente orinar. Con algún aliciente: no hay juego si..., no hay salida si... Sin agobiarle ni crear una obsesión. Que se relaje con algún juguete o música.
Un cordial saludo.
Canal Down21