Testimonio sobre Carolina "Dios tiene un plan para mí"

Testimonio sobre Carolina "Dios tiene un plan para mí"

LA CAMPEONA DE MAMÁ

Alai Sánchez Burgaña

 

Carolina Fernández es una madre de cuatro hijos que, hace catorce años, recibió la noticia de que iba a traer al mundo a una niña con un cromosoma de más. Hoy esa niña es una adolescente que se encuentra en el cole, es feliz, tiene amigas y alegra la vida de quienes la rodean.

Cierra los ojos, e intenta imaginar que estás en la consulta del médico porque vas a ser madre, te han dicho que tu hijo puede tener una enfermedad incompatible con la vida y estás asustada. Reflexiona acerca del amor que tiene una madre hacia un hijo, y de los nervios que sientes por que todo salga bien. Ahora imagina todas las oportunidades que no te quieres perder y que te brinda dar vida: despertarte con dos corazones por banda y ese calor en la barriga, enseñar unos primeros pasos por el pasillo de tu casa o cómo se siente ver a tu hijo dormir a pierna suelta. Poco a poco descubrirás la paz que ese pensamiento te transmite y sonreirás al entender lo inmenso que puede llegar a ser el amor de una madre.

Recrea en tu cabeza las veces que acudiste a los brazos de tu madre esperando su consuelo, su cobijo o su abrazo. Las madres quieren a sus hijos desde antes de que estos nazcan, ellas con todo su amor crean un corazón diminuto que poco a poco comienza a crecer y a latir, se crea nuestra alma, la conciencia, nuestras manos y nuestros pies. Te darás cuenta de que cuando se es pequeño, no se sabe agradecer todo el miedo que las madres vencen al serlo por primera vez.

Pero volvamos a esa madre, esa madre paciente que espera a los resultados de que todo salga bien. El doctor entra en la sala y serio te mira comunicándote que tu futura hija va a tener un cromosoma de más. Entonces respiras. Carolina Fernandez es la madre de una familia que hace 14 años tuvo que enfrentarse a una noticia que les cambiaría la vida, el nacimiento de Carol. “Tu hija puede tener una enfermedad incompatible con la vida”.

“Estábamos bailando en el salón y nuestros padres nos pusieron un video de niños con síndrome de Down. Cuando el video terminó nos dijeron que nuestra hermana iba a ser así”, relata Blanca Laso, la hermana mayor de Carol.

Carolina, su madre, sufre muy poco por el futuro de su hija ya que la confianza en ella nubla cualquier tipo de frustración que ella vaya a tener. “Carol ya es consciente de que no va a poder sacarse el carnet de conducir, ni ir a la Universidad de Navarra como sus hermanos mayores”. La sencillez de la vida es una de las cosas que Carol más ha transmitido, sin saberlo, a su madre, que nunca ha juzgado a nadie que no supiera cómo actuar ante una noticia así, y responde con un “ellos se lo pierden” si deciden no seguir adelante con el embarazo. Nació el día mundial de la paz y su hermana Blanca está segura de que no fue casualidad. Su hermana mayor cuando Carol nació sufría mucho por defenderla, no soportaba la idea de que cualquiera se riera de alguien como su hermana: “Antes me lo tomaba muy a lo personal cuando era mas pequeña pero ahora la gente de mi edad es mucho más cuidadosa”, confiesa Blanca. La pequeña Carol llegó al mundo sin una mano y la noticia no fue transmitida a sus hermanos hasta después de nacer, sus padres temían cómo pudieran tomárselo siendo tan pequeños. El día que nació en el hospital sus hermanos recibieron la noticia y, lejos de asustarse, estaban felices de recibir a su hermana: “Su mano parecía una morcillita”, añadió riendo Blanca.

Tras dar a luz, una amiga íntima de Carolina le regaló un libro escrito por una profesora americana que narraba cómo había ayudado a una alumna suya que se había quedado embarazada y no estaba segura si seguir adelante con el niño. Esta profesora consiguió que su alumna finalmente tuviera a su hijo. Pasaron los años y la profesora se quedó embarazada de una niña con síndrome de Down y esta alumna a la que había ayudado le recordó que: “Dios tiene un plan para tu hija”. Esta historia conmovió a Carolina.

Años más tarde el presidente de la Fundación Síndrome de Down en Madrid le pidió que enviara una foto de Carol a una exhibición de fotos titulada “Más allá de un rostro”. Se trataba de fotografías de niños sonriendo. Cuando le informaron de que tenía que elegir una frase que acompañaría a la foto rápidamente esbozó una sonrisa y recordó el libro que le había regalado su amiga. Carol no había sido un error ni algo que había salido mal, era algo mucho más grande por lo tanto debajo de la foto escribió: “Dios tiene un plan para mí”. Una niña feliz, pasados los años. Una familia que adora a Carol, que ha llegado a la vida de los Laso Fernandez para dar luz y enseñar lo sencillo que es ser feliz: “Carol nos ha traído muchas cosas buenas, gracias a ella pasamos primeros en todas las colas”, confiesa su madre entre risas. “Siendo sinceros, creo que ver la vida desde sus ojos llena a cualquiera. Por eso películas como ‘Campeones’ triunfan tanto y gustan a todos”.

Carolina, “Dios tiene un plan para mí”.