Síndrome de Down Testimonio: El legado de Mateo

El legado de Mateo

Carolina Pernisco (Banfield, Argentina)
Síndrome de Down Mateo

Mateo decidió llegar a este mundo, un martes 13 hace ya 6 años. Estábamos preparados para recibirlo sin saber lo que venía con él. 

Ese martes a las 20.40 hs apareció el bebé más hermoso del mundo ante mis ojos.

La sorpresa de ese bebé maravilloso que llegaba a nuestras vidas, cambió de repente al informarnos los médicos que en mis brazos sostenía una personita con síndrome de Down.

La angustia recorrió mí cuerpo. Qué sabía yo del síndrome de Down, NADA. 

Era lo desconocido, lo impensado, lo que nunca habíamos imaginado, pero allí estaba Mateo que era mío, sin saber qué hacer desde mi ignorancia.

La reacción fue inmediata, movilizó a toda la familia, recuerdo que barajamos posibilidades para "curar" a este bebé, ¿lo llevamos a Cuba?

Locuras así. 

Un grupo de genetistas muy amablemente nos enseñaron que no era una enfermedad. Comenzamos a hurgar en el tema y nos dimos cuenta que nada de eso serviría. Sólo la dedicación, el estar permanentemente, el informarnos y educarnos de la mejor manera era lo único que iba a sacar a adelante.

No dudamos. Inmediatamente comenzamos a contactarnos con la entidad madre en la Argentina, ASDRA, y a guiarnos con Canal Down21, ayudados con médicos de vasta experiencia. Nuestro más grande apoyo el pediatra Dr. EDUARDO MARÍA MORENO VIVOT, la pediatra DRA. MARCELA ECHEVERRÍA, oftalmóloga Dra ADRIANA FANDIÑO Jefa del gran Hospital Garrahan, y el otorrinolaringólogo el Dr. MARCELO BARTOLINI. 

Mateo era un nene totalmente sano, cosa que nos llenó de tranquilidad para poder comenzar de inmediato con la estimulación temprana, cuyos terapeutas fueron acompañados en su proceso de alfabetización, para lograr así su escolarización ordinaria. 

Hoy ese bebé que nació lleno de preguntas es un nene que, luego de pasar por varias vicisitudes, concurre hoy al 1 grado del Colegio BOSTON DE BANFIELD de Argentina. Totalmente adaptado e incluido con sus compañeros, logrando ser aceptado y valorado naturalmente por ellos. 

Nuestro agradecimiento a Dios por enviarnos a Mateo es infinito, nos ha hecho madurar como personas, nos ha hecho ver la vida desde otra perspectiva que sin el hubiese sido imposible. 

Por su humildad, por su bonhomía, por su simpleza, por su tenacidad y por esa sonrisa a flor de piel que lo caracteriza.

Agradecemos a las múltiples personas e instituciones que nos acompañaron y nos acompañan, los cuales en este camino que el destino nos brindó a ser Felices y valorar día a día con todo lo bueno y malo que se presenta. 

La vida es un mar de incertidumbre las cuales uno, con AMOR, con esfuerzo, paciencia y constancia todo lo logra. 

Sindrome de Down Mateo