La integración laboral de personas con discapacidad intelectual

Diana Cabezas Gómez
Directora Etapa Adulta
Fundación Síndrome de Down de Madrid
Profesora Asociada
Universidad Complutense de Madrid

Begoña Escobar Aguilar
Responsable del Proyecto Stela
Fundación Síndrome de Down de Madrid

PARTE II: LA EXPERIENCIA DEL PROYECTO STELA

Introducción

La integración laboral de personas con discapacidad intelectual, y en concreto, de personas con síndrome de Down, tiene un antes y un después de la puesta en marcha del Project Aura, en Barcelona (Canals y Doménech, 1999). Este mítico proyecto se configuró como modelo emulador para numerosas entidades y asociaciones, que comenzaron a considerar viable la integración laboral de las personas con discapacidad intelectual.

Lo cierto es que mucho ha cambiado el panorama desde el inicio de este proyecto pionero y hoy en día la integración laboral de personas con discapacidad intelectual ha dejado de ser una utopía inalcanzable para convertirse en una realidad en la que hay que seguir trabajando activamente. Una revisión de esta evolución se puede encontrar en un exhaustivo estudio realizado por Villa (2007).

Sin duda alguna, una de las herramientas más eficaces para promover la integración laboral de personas con discapacidad intelectual ha sido y sigue siendo el Empleo con Apoyo.

Esta metodología de trabajo se define como “el empleo integrado en la comunidad dentro de empresas normalizadas, para personas con discapacidad que tradicionalmente no han tenido posibilidad de acceso al mercado laboral, mediante la provisión de los apoyos necesarios dentro y fuera del lugar de trabajo, a lo largo de su vida laboral, y en condiciones de empleo lo más similares posible en trabajo y sueldo a las de otro trabajador sin discapacidad en un puesto equiparable dentro de la misma empresa”.

El panorama del Empleo con Apoyo (EcA) en España está siendo ampliamente analizado por el INICO (Universidad de Salamanca), evidenciado el incremento exponencial en nuestro país de las entidades y asociaciones que promueven proyectos y servicios con apoyo en los últimos años. Así, por ejemplo, en 1995 se contabilizaron 35 programas de EcA, número que ascendió a 43 programas en 1999. En un análisis más reciente que recoge datos hasta el año 2004, son ya 57 programas los que están promoviendo el EcA en nuestro país. Con respecto al número de beneficiarios, se estima que en torno a 3.500 personas con discapacidad, de distinta índole, se están beneficiando de los servicios del empleo con apoyo. Asimismo, cabe destacar que es la Comunidad Catalana la que tradicionalmente mayor número de proyectos tiene en activo (18 por ciento del total), seguida de la Comunidad de Andalucía (11 por ciento del total), según éste último estudio referido (Verdugo, Jordán de Urríes y Bellver, 1998; Jordán de Urríes y Verdugo, 2001a; 2001b; Jordán de Urríes, Verdugo y Vincent, 2005).

Asimismo, el VII Simposio Internacional de Empleo con Apoyo, celebrado en Valencia (7 a 9 de marzo de 2007) sirvió como escenario para analizar los retos y objetivos que, en el marco de la integración laboral de las personas con discapacidad intelectual, deben guiar los esfuerzos realizados por los profesionales, las entidades, y las propias personas con discapacidad intelectual y sus familias.

Uno de los aspectos de mayor actualidad, sin duda alguna, es la reciente regulación del Empleo con Apoyo a través del Real Decreto 870 /2007, de 2 de julio, por el que se regula el programa de empleo con apoyo como medida de fomento de empleo de personas con discapacidad en el mercado ordinario de trabajo (B.O.E., 2007).

Actualmente, existe una gran expectativa sobre cómo se llevará a cabo la aplicación de este Decreto así como su concreción en las diversas comunidades y si será el espaldarazo definitivo para asegurar la continuidad y estabilidad de los apoyos proporcionados al trabajador con discapacidad en su puesto de trabajo.

Finalmente, cabe hacer una breve referencia al significativo cambio que se ha operado en los últimos años en el entorno empresarial al respecto de las políticas de contratación de personas con discapacidad. Sin duda alguna, la legislación vigente al respecto ha sido un elemento motivador relevante. Sin embargo, la reciente activación de los Departamentos de Responsabilidad Social Corporativa de numerosas empresas está configurando un panorama empresarial hasta ahora impensable; esto es, grandes y medianas empresas requieren de la colaboración con entidades y asociaciones que doten de contenido real su RSC. En esta línea, la formación para el empleo y las acciones de apoyo y seguimiento al trabajador están siendo iniciativas muy interesantes para estas empresas.

A continuación presentamos una experiencia concreta de un proyecto de integración laboral a través del Empleo con Apoyo, dirigido a personas con discapacidad intelectual, llevado a cabo en la Comunidad de Madrid por la Fundación Síndrome de Down de Madrid.

Una experiencia práctica de integración laboral a través del Empleo con Apoyo: Proyecto Stela

El Proyecto Stela es una iniciativa promovida por la Fundación Síndrome de Down de Madrid en 1995, cuyo objetivo principal es incorporar a jóvenes con síndrome de Down y discapacidad intelectual, en general, al entorno normalizado de trabajo, como vía para su plena integración en nuestra sociedad.

Esta iniciativa va dirigida a las personas con discapacidad intelectual, mayores de 18 años, que quieran realizar una actividad laboral en el entorno ordinario de trabajo. Asimismo, va dirigido a empresas o entidades que apuesten por una gestión de personal innovadora, solidaria y comprometida con nuestra sociedad.

El Proyecto Stela se basa en la metodología del Empleo con Apoyo, sistema estructurado y sistemático de entrenamiento en el puesto real de trabajo, que permite al nuevo trabajador adquirir las destrezas, habilidades y conocimientos que su puesto demanda. Este entrenamiento sistemático es llevado a cabo por el Preparador Laboral, profesional que prestará su apoyo al nuevo trabajador hasta que éste adquiera la total autonomía en la realización de sus tareas y funciones.

El Proyecto Stela se desarrolla en varias fases: Capacitación Laboral para el Empleo, Entrenamiento Laboral en el puesto de trabajo, Seguimiento a largo plazo del trabajador, Formación Permanente y Promoción Laboral.

  1. Fase de Capacitación para el Empleo: todas las personas que acceden al Proyecto Stela reciben inicialmente un periodo de formación para el empleo. El objetivo de este programa formativo es dotar al futuro trabajador de las habilidades personales y sociales básicas para enfrentarse a un futuro puesto de trabajo con éxito.
  2. Fase de Entrenamiento Laboral: una vez que han adquirido los objetivos formativos básicos y se ha realizado un análisis adecuado de su perfil, accederán a un puesto de trabajo en una empresa ordinaria. En un primer momento, el trabajador va acompañado de su Preparador Laboral, profesional encargado de entrenar de manera sistemática en las tareas y funciones propias del puesto de trabajo. Asimismo, le enseñará a desplazarse en medios de transportes y facilitará su integración social en la empresa. A medida que el trabajador con discapacidad va adquiriendo una mayor autonomía, el Preparador Laboral va retirando su apoyo de forma progresiva hasta que finalmente es la persona con discapacidad quien realiza de manera independiente las funciones y tareas propias de su puesto de trabajo.
  3. Fase de Seguimiento a Largo Plazo: una vez que el Preparador Laboral retira el apoyo en la empresa de una manera significativa, se realizará el seguimiento a largo plazo del trabajador. El profesional visitará periódicamente al trabajador con objeto de evaluar su rendimiento, su nivel de integración y la satisfacción de la persona con discapacidad y de la empresa.
  4. Fase de Formación Permanente: además, los trabajadores cuando acceden a un puesto de trabajo, participan en el Programa de Formación Permanente cuyo objetivo principal es el mantenimiento del puesto de trabajo a largo plazo. Asimismo, esta formación pretende fomentar y potenciar un proceso de desarrollo continuo no sólo en el ámbito laboral sino social y personal, ya que acceder al mundo laboral implica tener nuevas expectativas y necesidades que deben ser satisfechas.

En definitiva, el Proyecto Stela nace, por tanto, con el objetivo de acercar dos realidades que hasta ese momento permanecían distantes: el mercado laboral y las personas con discapacidad intelectual.

Con respecto a los resultados obtenidos por el Proyecto Stela, desde su puesta en marcha, a continuación se indica la evolución de las incorporaciones laborales (gráfico 1). En dicho gráfico, podemos observar el número de incorporaciones laborales a lo largo de 12 años, desde las primeras experiencias de inserción en 1996.

En general, el porcentaje de trabajadores que mantienen su puesto de trabajo es alto, en torno al 75%, frente al 25% de trabajadores que han perdido su puesto. Las razones que motivan esta pérdida son en ocasiones, ajenas al trabajador (finalización del contrato temporal, cierre de la empresa, etc.). En otros casos, el trabajador no se adapta adecuadamente a la dinámica de la empresa, circunstancia que motiva la rescisión del contrato. Finalmente, algunos trabajadores desean promocionarse a otros puestos con mayor retribución y jornada laboral.

Por otro lado, son numerosos los factores que condicionan el éxito de una integración laboral y su mantenimiento a largo plazo. Entre otros, destacamos los siguientes (Alomar y Cabré, 2005):

  • Establecimiento de tareas claras y definidas
  • Ajuste de las tareas al perfil del trabajador
  • Trabajo útil y necesario
  • Apoyo del Preparador Laboral
  • Relación permanente entre la empresa y el proyecto / entidad promotora
  • Apoyo de las familias durante todo el proceso

Actualmente son 85 las personas con discapacidad intelectual trabajando en diversas empresas de la Comunidad de Madrid a través de este proyecto.

Asimismo, en el gráfico 2, se explicitan los perfiles profesionales que son desempeñados por los trabajadores con discapacidad, siendo el perfil de “Auxiliar de Oficina”el más frecuente, debido a las características y oportunidades laborales del ámbito geográfico en el que se desarrolla el proyecto.

Finalmente, cabe destacar el alto porcentaje de contratos indefinidos (76%) frente a los temporales (24%), dato que refleja el esfuerzo compartido por mantener el puesto de trabajo a largo plazo.

En este sentido, las bonificaciones empresariales por contratación indefinida animan a la empresa a celebrar contratos de este tipo, si bien es preciso que, ante todo, el trabajador satisfaga adecuadamente las exigencias laborales de su puesto de trabajo.

BIBLIOGRAFÍA

Alomar, E. y Cabré, M. (2005). El trabajo de jóvenes con discapacidad intelectual en entornos normalizados. Revista Síndrome de Down, 22 (4), pp. 118-124.
Canals, G. y Doménech, M. (199). El Proyecto Aura cumple 10 años. Revista Síndrome de Down, 16 (2), pp. 34-43.
B.O.E. (2007). Real Decreto 870/2007, de 2 de julio (publicado el 14 de julio de 2007).
Jordán de Urríes, F.B. y Verdugo, M.A. (2001a). El Empleo con Apoyo en España: Una realidad consolidada. En M.A. Verdugo y F.B. Jordán de Urríes (Coords.). Apoyos, autodeterminación y calidad de vida (pp. 521-536). Salamanca: Amarú.
Jordán de Urríes, F.B. y Verdugo, M.A. (2001b). Panorámica del Empleo con Apoyo en España. Madrid: Real Patronato de Prevención y Atención a Personas con Minusvalía.
Jordán de Urríes, F.B.; Verdugo, M.A. y Vincent. C. (2005). Análisis de la evolución del Empleo con Apoyo en España. Madrid: Real Patronato sobre Discapacidad.
Verdugo, M.A., Jordán de Urríes, F.B. y Bellver, F. (1998). Situación actual del Empleo con Apoyo en España. Siglo Cero, 29 (1), pp. 23-31.
Villa Fernández, Nuria (2007). La inclusión progresiva de las personas con discapacidad intelectual en el mundo laboral (1902 – 2006). Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.