Editorial Agosto 2015: Dar oportunidades

Dar oportunidades 

El "Resumen del mes" que ofrecemos en este número de la Revista Virtual es mucho más que informativo. Porque nos impulsa a reflexionar sobre la cantidad y calidad de las oportunidades que ofrecemos a nuestros hijos/alumnos/trabajadores con síndrome de Down, para que se sientan miembros reales y activos de la sociedad en que vivimos. Es decir, para que se sientan no meramente "incluidos" en ella sino realmente "integrados".

Por favor, dediquen un breve tiempo a leerlo: es corto y sencillo. Y comprobarán la cantidad de situaciones y circunstancias de nuestra vida en la que nuestros hijos pueden y deben aportar conocimientos y acciones. ¿Qué hace falta, entonces? Descubrirlas, analizarlas y diseñar programas bien ajustados de formación y entrenamiento.

No todos servimos para todo. Poseemos nuestras personales competencias y cualidades. Con frecuencia las vamos descubriendo nosotros mismos, y trabajamos para desarrollarlas y disponer de los medios que las conviertan en algo que, además de ser gratificante para nosotros, sea útil para la sociedad. En ocasiones no somos conscientes de nuestras cualidades hasta que un buen "maestro", un buen amigo, nos las descubre y nos las hace patentes. Nos orienta.

Es más difícil que la persona con síndrome de Down sea consciente de sus potenciales capacidades y competencias. Es más probable que debamos ser nosotros —familiares, maestros, cuidadores— quienes las vayamos descubriendo... si realmente nos lo proponemos y nos esforzamos en conseguirlo. Requiere interés, metodología, atención, tiempo para el análisis, imaginación.

Hay veces, sin embargo, en que esa persona ve claramente lo que quiere y para lo que vale; pero no sabe expresarlo, o no atendemos a los oscuros o claros reclamos que nos emite; o simplemente no se le juzga capaz de conseguir lo que pretende. Obviamente, necesitamos una alta dosis de discernimiento y de realismo; pero siempre dispuestos a dar oportunidades, a no dar por supuesta la incapacidad.

¿Han leído ya el "Resumen"? Los autores de ese estudio no lo dan por concluido. No se conforman con un resultado aparentemente limitador. Simplemente nos señalan: "Debemos mejorar nuestra técnica de formación". Es decir, debemos seguir dando oportunidades.

¿Se imaginan la satisfacción que sentiría uno de nuestros hijos con síndrome de Down si contribuyera a recuperar la actividad del corazón de un ciudadano que, en plena calle, cayera fulminado por una parada cardíaca?