Vacunaciones - Calendarios de vacunaciones infantiles y síndrome de Down

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Calendarios de vacunaciones infantiles y síndrome de Down

Josep Maria Corretger Rauet
Pediatra
Fundació Catalana Síndrome Down

Los niños con síndrome de Down presentan una morbimortalidad por enfermedades infecciosas superior a la habitual, consecuencia sobre todo de las disfunciones inmunitarias asociadas al síndrome. Muchas de ellas son prevenibles mediante vacunas. Y, al contrario de lo que se había sugerido, su aplicación correcta logra niveles de eficacia y seguridad comparables a las obtenidas en una población general similar.

Por ello es imprescindible que los niños con síndrome de Down cumplimenten estrictamente las pautas asignadas en los calendarios de vacunaciones vigentes en su comunidad, sufragadas por Salud Pública. Pero los calendarios oficiales han excluido históricamente, con algunas excepciones, la indicación sistemática de vacunas tan necesarias como las de la varicela, la antineumocócica conjugada y la antigripal; las dos últimas, preventivas de infecciones para las que el síndrome de Down representa por sí mismo una especial “condición de riesgo” de adquisición y desfavorable evolución.

El calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP), de edición anual, recomienda desde hace años la incorporación de las vacunas frente a neumococo, varicela y rotavirus al grupo de las de administración sistemática, admitiendo la restricción de las vacunas antigripal y anti-hepatitis A para niños en riesgo de complicaciones. Pero incluyendo entre éstos los afectos de síndrome de Down. Ello dio pie, en 2014, a la elaboración conjunta por la AEP, la Asociación Española de Vacunología (AEV), la Fundació Catalana Síndrome de Down y la complicidad de Down España, de un documento razonando la confección de un calendario específico para la población con síndrome de Down que, de hecho, incluía la indicación de todas las vacunas en aquel momento disponibles.

Calendarios de vacunaciones españoles 2016.

El calendario de vacunaciones de la AEP 2016 da un nuevo paso adelante en la consecución de un calendario que mantenga el principio de igualdad en sus propuestas preventivas y en la oferta de salud a la población infantil. El reciente desbloqueo administrativo de la venta en oficinas de farmacia de las vacunas frente a la varicela y el meningococo B la facilita. Mientras que el actual desabastecimiento de vacunas con un componente anti-tosferina obliga a introducir cambios en sus pautas de administración sin comprometer la eficacia de la serie vacunal correspondiente. Se distinguen en el calendario propuesto (expuesto anteriormente) 3 nuevos grados de recomendación de las vacunas, según niveles de prioridad para su indicación basados en las evidencias disponibles sobre la epidemiología de la enfermedad a prevenir, la experiencia en la práctica de la vacunación y la factibilidad de su implementación:

1º. Vacunas sistemáticas financiadas. Comprende las incluidas en los calendarios oficiales de vacunación. Se incorporan a este grado en 2016 la vacuna antineumocócica conjugada y la anti-varicela

2º. Vacunas de consideración sistemática, aunque no financiadas. Su nivel de recomendación es el mismo que para el grado anterior, aunque de momento no cuenten con financiación pública

3º. Vacunas para grupos de riesgo de complicaciones por la enfermedad a prevenir.

Las modificaciones principales respecto al calendario 2015 de la AEP por las razones expuestas, son:

  • Sustitución de la pauta de vacunación 3+1 (3 dosis durante el 1er año y un refuerzo en el segundo) por la pauta 2+1 (dosis de primovacunación a los 2 y 4 meses y refuerzo a las 12) para las vacunas frente a difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus innfluenzae y hepatitis B (administrables en forma de vacuna hexavalente); y un cambio similar para la vacuna antineumocócica tridecavalente: pauta 2+1, con dosis a los 2, 4 y 12-15 meses
  • Sustitución de la dosis de refuerzo de los 6 años de vacuna de baja carga antigénica frente a difteria, tétanos y tos ferina (Tdpa) por una dosis de la vacuna combinada con la antipoliomielítica inactivada (Tdpa-VPI)
  • Mantener la pauta de vacunación frente a sarampión, rubéola y parotiditis con 2 dosis, aunque ampliando a 2-4 años la edad de aplicación de la 2ª
  • Reafirmación del interés de introducción de la vacuna frente al meningococo B en calidad de sistemática a partir de los 2 meses de edad, bajo una pauta 3+1
  • Solicitud de nuevas fórmulas de financiación de las vacunas no incluidas aún en los calendarios oficiales gratuitos.

El calendario común de vacunaciones 2016 del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, de inminente publicación, va a presentar por primera vez múltiples coincidencias con el de la AEP, lo que representará un indudable avance hacia la unificación de criterios sobre la praxis de las vacunaciones infantiles en todo el territorio español.

Calendarios de vacunaciones 2016 y síndrome de Down. Las características inmunológicas y constitucionales de los niños con síndrome de Down no constituyen ningún problema para la adopción segura y efectiva del calendario de la AEP, pero sus deficiencias siguen pidiendo su ampliación a todas las vacunaciones disponibles. Aunque la secuencia de los grados de recomendación pueda seguir representando una guía en su puesta en práctica, comunidades autónomas, pediatras y familias deberían hacer un esfuerzo para la indicación y aceptación de un calendario específico para en el colectivo síndrome de Down que integre las vacunas aún no financiadas.

  • La vacunación antigripal de todos los niños mayores de 6 meses es una indicación recogida en todos los programas de salud para las personas con trisomía 21.
  • Las comunidades de Cataluña, Ceuta y Melilla, incluyen ya en sus calendarios la vacunación sistemática frente a la hepatitis A, pero sería deseable que las demás la financiaran como mínimo para grupos de riesgo como el representado por los niños con síndrome de Down.
  • El potencial incremento de gravedad clínica de las infecciones por rotavirus en lactantes con síndrome de Down hace muy recomendable que reciban la vacuna frente al mismo, financiada ya en algunos países occidentales.

Y, respecto a la nueva vacuna frente al meningococo B, la flexibilización de las actuales recomendaciones oficiales y una posible cofinanciación posibilitarían la prevención de la enfermedad meningocócica B, no por infrecuente menos grave.