Deseo compartir esta experiencia para que no les pase a otras mamas. Tengo un hijo de 10 años el cual tenìa su control pediatrico en forma normal despuès de haber pasado por una serie de complicaciones de salud muy serias por lo que debiò hospitalizarse en varias oportunidades. No quiero extenderme en ello, pues es largo de contar lo que me ha enojado y me siento impotente y culpable por no ser màs incisiva en como evaluar la salud de mi hijo al momento de sus controles pediatricos, confiaba en lo que me decia su pediatra, su apreciaciòn etc.
Tiempo atràs debido a su reflujo y ya que èl insistia en que era debido a su condiciòn y su hipotonia, optè por llevarlo a Santiago (somos de Concepciòn), pues ya en el foro me respondieron que ello no era normal, en fin esto ahora pasa a ùltimo lugar debido a que se descubrieron otras de mayor relevancia. El actual pediatra me indica que debo hacer un exàmen de sangre para ver como està su tiroìdes, un ecocardiograma para su corazòn, y me deriva al urologo. ( Deberìa haber realizado ese exàmen hormonal cada seis meses o a lo mucho una vez al año, Actualmente tiene un diagnostico de tiroiditis, pericarditis, y en puertas de una interv. quirùrgica por sus testìculos que aùn permanecen arriba. Todo ello por una mala apreciaciòn y poco profesional por decir lo menos de su doctor. Mi enojo es que no toman en serio lo que les pasa, pues el resecamiento de su piel su vientre un poco gordito en relac, a su contextura era indicio de su falla hormonal ( esto pudiera estar provocando su pericarditis, ojalà asi sea y no fuera algo màs alla, en cuanto a sus testìculos no se debe esperar mas allà de los 2 años màx 3, pues produce esterilidad en un niño sin down y en èl pudiera desarrollar un càncer, dado el tiempo transcurrido.
Una vez estabilizado de su tiroides debe continuar con el cardiologo y urologo.
En fin, el tiempo perdido ya no se puede recuperar, pues tambièn el tener la tiroides alterada su down se hacia màs profundo, por decirlo de alguna manera, pero el pediatra todo lo asociaba a su condiciòn de niño down. Comparto esto con ustedes, pues me siento terriblemente culpable el haber fallado en algo que era tan simple, basta con un exàmen de sangre, pero es tan, tan importante para èl, debemos ser màs inquisidoras con los mèdicos y no quedarnos con los que ellos nos digan, si creemos que algo no anda bien, pedir una segunda opiniòn y si fuera necesario una tercera, es nuestro deber, para con nuestros hijos.