Estimado Juan José:
Sé que te hablo de otros tiempos, pues mi hermana va a cumplir 47 años. Pero ella, desde pequeña, siempre ha tenido, para sus ratos de ocio, para cuando está sentada hablando sola o viendo la televisión, algo en la mano. Antes solía ser un lápiz, que pasaba de un dedo a otro (los cinco!), con una tremenda habilidad. Después fue un yo-yo.
Hoy en día es una especie de rosario pequeño. Pero, fíjate, aparte de que no es nada infrecuente lo que te comentan desde el Canal Down21, eso de ver a un locutor, un profesor o un conferenciante, con un bolígrafo en la mano (o con un clip, o cualquier otra cosa), hay culturas orientales en las que suelen llevar siempre una especie de pequeño rosario de cuentas, que van pasando entre sus dedos mientras conversan.
Mientras no le impida hacer otras cosas importantes, yo no erradicaría del todo esa costumbre, pues estoy segura de que es algo que infunde seguridad, además de ser mucho más inocuo que tener un cigarrillo entre los dedos, por ejemplo. Te lo digo yo que soy fumadora.
Un fuerte abrazo,
Saro