Estimada Irene:
Es muy variable y está en relación con la situación: grado de interés del niño, situación de juego, tiempo para explicar, etc. La actitud nuestra de base, fundamental, ha de ser de completa naturalidad y contar las cosas como son al alcance de quien nos pregunta. Puede usted decir que tiene síndrome de Down y a ver cómo sigue preguntando el niño y hasta dónde quiere llegar, puede decir que tiene un problemita interno que hace que la cara esté un poquito modificada. Y según sean las respuestas y el real interés, irá preguntando más cosas si lo desea. A la edad de ese niño y si fue en una situación esporádica, con una respuesta sencilla suele bastar. Pero eso hay que verlo sobbre la marcha. Lo mejor, insistirmos, es naturalidad y sinceridad, adaptada al interlocutor.
Un cordial saludo.
Canal Down21