Estimada Raquel:
Comprendemos el grado de ansiedad que han debido alcanzar con esa forma de conducta de su hijo. Pese a su documentado mensaje, no es fácil hacerse cargo de la situación completa del niño, ante una conducta compleja en la que se debe valorar no sólo la conducta en sí sino el entorno en su totalidad para tratar de relacionar causa-efecto.
En nuestra opinión, quien debe analizar mejor la situación es un neuropediatra experimentado que le haga las exploraciones pertinentes, en conjunción con los profesionales que le estén atendiendo; porque bien puede ser que necesite otro tipo de medicación, o ninguna, que no sea el risperdal. Y dado que en ambientes no familiares su conducta es correcta, es preciso analizar con detalle cuáles y por qué son las circunstancias en las que surgen esas formas de conducta.
El risperdal puede aliviar temporalmente unos determinados sínttomas pero la clave está en llegar al fondo del problema.
Un cordial saludo.
Canal Down21