Estimada Ana:
Para poder orientarle adecuadamente, necesitamos conocer la situación con más detalle. Si su hijo tiene autismo, además de síndrome de Down, es evidente que tiene reales problemas de comunicación para poder manifestar por qué ahora no quiere realizar su baño diario. Y su único modo de expresarse es a través de esa conducta de oposición, resistencia, conflictiva; tanto mayor cuanto más vea que a usted le cuesta aceptarla. Tenemos, pues, que preguntarnos: ¿Antes iba con gusto al baño? ¿Lo hacía solo? Si le ayudaba alguien, ¿quién era? ¿Cómo lo hacía? ¿Con qué agua, fría, templada, caliente y cuán caliente? ¿Con suavidad o frotaba fuerte? ¿Cómo era la esponja? ¿Qué partes del cuerpo? ¿Ha habido cambios últimamente, de personas, horarios, tipos de agua, formas de enjabonar, tiempo total bajo el agua de la ducha o en la bañera? Le parecerá mentira pero pequeños cambios en la rutina diaria ocasionan tormentas si el interesado no sabe contar lo que le molesta o le ha molestado. Basta con que le vea a usted malhumorada o molesta para que su conducta disruptiva empeore. Además de ese cambio en la conducta respecto al baño, ¿han notado algún otro cambio en su conducta diaria?
A ver si después de plantearnos todas estas preguntas, podemos aportar alguna solución.
Un cordial saludo.
Jesús. Down21