Estimada Patricia:
Ya vemos que se trata de un texto divulgativo pero poco concreto. Vamos a ver. Es cierto que los niños con síndrome de Down pueden cansarse antes, tanto más cuanto menos ejercicio activo realicen; y eso hay que tenerlo en cuenta para no exigirles más de la cuenta ni someterlos a tareas sin fin. Ha de haber interrupciones en su trabajo, sea físico o intelectual.
Por otra parte, la respuesta de su sistema nervioso simpático o adrenérgico, que es el que se pone en marcha al hacer ejercicio y mantiene nuestra presión arterial y nuestra función cardíaca de forma adecuadas, está disminuida. Algo que se ha demostrado repetidas veces. Sumemos la hipotonía que con frecuencia tienen.
El resultado final puede ser una resistencia menor. Pero eso no nos debe asustar ni vamos a adoptar una postura temerosa o timorata. Han de hacer ejercicio bien reglado y exigente hasta donde cada uno puede llegar. Como siempre, cada individuo es distinto y conocemos experiencias magníficas de realización de deportes tan exigentes como: esquí, escalada, submarinismo, aparte de los habituales (fútbol, baloncesto, balonmano, etc.). Su presencia constante en las olimpiadas especiales es también un buen testimonio.
Un cordial saludo.
Canal Down21