Querida Rosa:
Plantea un tema sangrante y lo ha hecho con el realismo de la vida misma. Y es así.
En la carrera de Medicina apenas se estudia el síndrome de Down. Es considerado como una enfermedad rara y si algo se explica van más a las connotaciones médicas, a la patología que lo acompaña (cardiopatías, deficiencia mental, Alzheimer...). La visión es muy negativa. Muchos desconocen la realidad genética tal como es y sus variantes (de ahí la barbaridad que le dijo esa residente). El médico desconoce realmente lo que es la discapacidad intelectual, sus características positivas y negativas, la variación, etc.
Junto a ello, se ha ido extendiendo por todas las facultades de Medicina (salvo excepciones) la solución del aborto como algo lógico y deseable. Por tanto, si el síndrome de Down es algo raro, no hay solución médica eficaz (no se "cura") y además se puede evitar con el diagnóstico prenatal y el aborto, ¿para qué preocuparse?
El mes pasado me invitaron los estudiantes de Medicina de mi facultad a clausurar su semana cultural con una conferencia sobre el síndrome de Down. Conste que el tema lo eligieron ellos. ¿Sabe cuántos asistieron? 15. ¿Y cuántos médicos asisten a los congresos y jornadas sobre síndrome de Down? Un uno o dos por ciento de los asistentes. Sencillamente, el tema no les interesa.
Los médicos en general y salvo excepciones aprenden sobre el síndrome de Down cuando les llega un paciente que lo tiene, y sus padres están decididos a enseñarle, y a vivirlo. Entonces empiezan a ver la realidad viva y algunos hasta se ilusionan. Pero es una lucha difícil.
Desgraciadamente, en las Facultades de Medicina formamos "expertos" (más o menos, a veces menos) en patología, no en personas capaces de valorar al ser humano en su totalidad, pese a sus limitaciones.
Un pequeño apunte antes de acabar. Según cuenta usted en su mensaje (si lo he entendido bien), le dijo a la médico que los casos hereditarios son el 97 por ciento: es justo al revés, como mucho un 3 por ciento.
Un abrazo.
Jesús Flórez