Gracis Saro, por descubrirnos la oportunidad de leer este artículo, que por su autor ya se hace interesante.
La pena es que no leamos sus dos descubrimientos simultáneamente, porque luego no será igual, nos abremos olvidado un poco de éste.
Pero su lectura me ha hecho recordar algo que siempre he pensado: que la condición humana no hubiera evoluacionado si hubiéramos nacidos perfectos de serie. Es decir las "imperfecciones" nos hacen superarnos... superarnos en fuerzas, en inteligencia, en investigación, en estrategias.
Si no hubiera infartos... no habría cardiólogos y sin éstos no conoceríamos tan a fondo nuestro órgano vital como se conoce, sólo por poner un ejemplo.
Cuando se oye la típica pregunta a cerca de los 3 mejores libros, las 3 mejores pelis, etc... yo nunca sabría que contestar. Pero si tuviera que elegir una cualidad humana, sí tengo clara una de las respuestas.
Gracias Jesús, nuevamente, por poner en marcha nuestras neuronas a pensar, con esa sutileza que te caracteriza, yo diría que hasta de forma subliminal, para lanzarnos tus mensajes, tan repletos de contenido y que tanta energía transmiten siempre para continuar con entusiamo en nuestra tarea. Eres un buen maestro, porque yo siempre he considerado, y en ese foro ya lo he comentado: a los maestros se les recuerda por el cómo fueron más que por el qué nos enseñaron, por la semilla que en nosotros dejaron más que por la lección que nos enseñaron, porque entre enseñanza y doctrina hay una gran diferencia cualitativa.
Yo no recuerdo los detalles de la revolución francesa que mi profesor de historia me enseñó, recuerdo lo que fue, lo que supuso, pero ahora mismo no recordaría fechas y acontecimientos como cuando hace 25 años me lo enseñó. Pero sí recuerdo que siempre antes de cada nuevo tema nos decía unos cuantos títulos de libros... porque en ellos estaba escrito cómo vivía la sociedad del momento, qué pasaba económica y políticamente que hiciera desencadenar los acontecimientos históricos que en cada momento suceden. Me dejó como nadie la semilla para la lectura, para el análisis, para la crítica, para buscar el conocimiento...para pensar en definitiva más que para memorizar.