Estimada Haydee:
El caso que mencionas no me parece excesivamente preocupante, aunque sí es conveniente abordar estos pequeños detalles de las habilidades de la vida cotidiana por el efecto social que pueden producir.
Lo relacionado con el ruido que hace Mariana al comer, eso es algo que no se puede ni se debe cambiar, puesto que es efecto de las propias galletas. El hecho de que coma con la boca abierta sí debe de intentarse corregir, aunque a ella le resulte costoso. Lo normal es que si se acostumbra a morder la galleta en trozos pequeños basta con recordarle de vez en cuando que cierre la boca. Ese entrenamiento lo puedes hacer tú en casa. Al principio deberás decírselo de palabra pero más tarde un simple gesto que tú hagas como acercar tu mano a la boca puede servir para hacerla consciente de que tiene la boca abierta. Si le enseñas el gesto de recuerdo a alguna profesora o persona del comedor, puede ella también aplicarlo en la escuela cuando Mariana abra la boca. Parto del supuesto de que la mayor parte de las veces ni siquiera se da cuenta, por lo que sencillamente haciéndola consciente se la puede ayudar a que lo haga bien.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21