Qué bonita manera de empezar, todo un acierto elegir este testimonio para la primera revista del año, porque sí o sí todos iniciamos el año cargando la mochila vacía de nuevos o viejos propósitos... y todos para mejorarnos !!!
Me parece que Miriam es un claro ejemplo de trayectoria vital, saber qué tenemos de bueno y de malo y con esas cartas jugar la partida, sacando el máximo provecho a cada una de las cartas que la vida ha repartido en nuestro juego particular.
Bueno lo primero que llama la atención es su belleza, su serenidad, su aspecto físico impecable y absolutamente en concordancia con sus 28 años, su gesto representa satisfacción.
Y bueno el testimonio en sí: fabuloso, la consciencia de saber quién es y qué es. Y su evolución personal, como pensaba y como piensa... qué grande !!!!
Ser conscientes de lo que somos nos hace humanos, y creo que serlo no es en absoluto nada negativo,a pesar de que con ella sepamos que no somos perfectos... no hay alegría sin pena, risa sin llanto, éxito sin esfuerzo... jamás se debe renunciar a la consciencia, no puede haber vida independiente, ni autodeterminación sin ella.
Me quedo con el relato de las miradas, esas miradas que tanto pesan y condicionan e incluso asustan.
Quedan unas horas para Reyes, pero a mí ya me han traído un regalo.