Querida Patricia:
Ya sé bien en carne propia que no te prodigas, lo cual siento un montón pues, cada vez que escribes, uno bebe de tu sabiduría, de tu ponderación, de tu rara inteligencia y de tu experiencia.
Cada vez que escribes, te leo con avidez. Así que te imaginarás mi sorpresa, primero, y mi muy honda alegría, después, al darme cuenta de que te estabas dirigiendo a mí.
A mí sí que me ha encantado tu mensaje, Patricia. Y yo, como tú, consultaba, a diario, y varias veces al día (e incluso por la noche), para ver si ya había vuelto nuestro querido Portal.
Por eso, a mí también me conforta que hayas sentido lo mismo que yo. Ya mi querida Chus me lo había dicho hace días en un correo particular, que "nos habíamos quedado como huérfanos", y me pareció acertadísima su expresión, que por cierto he visto que emplea también otra madre agradecida, Kelly, de Colombia.
Y todo esto nos debe dar mucho que pensar: Qué importante está siendo para todos nosotros contar con el apoyo de Down21, sin el cual podemos sentirnos tan desvalidos.
Me ha hecho gracia tu mensaje, tan expresivo y bien redactado como todos los tuyos, cuando dices que pensabas que era tu culpa, o la de tu servidor, etc... A mí me pasó exactamente igual.
Bueno, Patricia, espero que tus circunstancias actuales te permitan participar más y prodigarte más en esta nueva fase, pues, aunque Sabrina podría ser la hija de mi hermana, yo aprendo siempre mucho de ti, como madre de una adulta.
Gracias por el cariño y la enorme simpatía que derrocha tu mensaje.
Hasta pronto. Un fuerte abrazo para ti y para Sabrina de mi parte.
Hasta pronto, entonces. No me defraudes, por favor y sigue escribiendo siempre que puedas, que todo lo que viene de ti se recibe como agua de mayo.
Saro