Estimada Bea:
La intolerancia al ruido y sonidos violentos se repite una y otra vez en los niños e incluso adultos con síndrome de Down. No es que aparezca en todos, pero sí lo hace con mucha frecuencia. Sin duda se trata de un desequilibrio en la captación y procesamiento de estímulos auditivos a nivel de la corteza cerebral que les resulta realmente molesto y rechazable.
No hay nada que hacer, que sepamos, sino ser comprensivos y, en los casos en que aparezca, tratar de evitarles ambientes ruidosos. Por otra parte eso lo conjugan con apreciación de la música, y no es obstáculo para que si les ponemos a mano un elemento de percusión, lo aporreen a base de bien. Y algunos forman parte de bandas musicales. Es posible que, poquito a poco, se vayan acostumbrando pero conocemos personas ya mayores que siguen mostrando intoleracnia y rechazo a los ruidos excesivos.
Un cordial saludo.
Canal Down21