Querida Ángela:
Ojalá pudiera estar, como dices tú que estoy, atenta a las dificultades de las demás personas que participan en este foro.
Pero no es así.
Te confieso que últimamente me está costando escribir.
Pero no hay que desanimarse.
Son épocas por las que pasamos, ¿verdad? A veces tenemos más energías y otras veces, menos...
Tu hijo es más joven que mi hermana. María está a punto de cumplir 49.
Pero sí, yo pienso que son jóvenes todavía, y que les queda mucho por vivir y por vivir una vida buena, que es lo que deseo también para mí, que ya cumplí 55.
El otro día oí a José Luis Sampedro en una entrevista que está en internet (con Iñaqui Gabilondo), y me dio toda una lección: 96 años, lúcido, animoso, cariñoso, optimista, consciente, alentando a las nuevas generaciones para que hagamos entre todos (los jóvenes y los no tan jóvenes) del mundo un lugar mejor, con ideales reales, humanos. Para que destronáramos al dios consumo, al dios dinero. Deseando que todos tuviéramos un trabajo digno y dignamente remunerado, a ser posible haciendo lo que nos gusta.
Alentándonos para que seamos más respetuosos con el medio ambiente...
En fin, toda una lección de humanidad, de grandeza humana, ¡con 96 años!
Pasando a otra cosa, ya me gustaría que mi hermana sostuviera correspondencia con Ángel, pero ella, si bien sabe leer no sabe expresarse con la escritura.
Gracias por mandarme tu contacto personal, y aquí te va el mío para cuando quieras compartir alegrías y penas: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Te mando un fuerte abrazo, y mis deseos de que todo se resuelva pronto.
Felicita a Ángel de mi parte por haber recitado ese poema de neruda, que ahora mismo voy a buscar en internet para leerlo yo también.
Hasta pronto, con afecto,
Saro