Estimada Romina:
En realidad los berrinches de los dos años son muy característicos, pues en ese momento todos los niños pasan por la denominada etapa del negativismo, en la que dicen “no” a todo. Los niños a esta edad comienzan a andar y comienzan a hablar, es decir, se encuentran a sí mismos como seres diferenciados de los demás, con las enormes posibilidades que proporcionan el poder moverse por sí mismos y poder expresar lo que quieren. Y manifiestan su personalidad precisamente en oposición a los demás, a sus padres principalmente, negándose a todo lo que les ordenan.
Las frustraciones son propias de la vida, pues no siempre se puede conseguir lo que uno quiere. Los berrinches son una forma como otra cualquiera de luchar contra la frustración que utilizan los niños pequeños, en especial si en algún momento les ha dado resultado. Si el niño con un berrinche logra lo que quiere, es muy posible que vuelva a utilizar el mismo truco en otra ocasión. El secreto para vencer los berrinches es, por tanto, no proporcionar jamás al niño lo que quiere cuando utiliza el berrinche como estrategia. Y suele ser muy eficaz la retirada de atención, es decir, dejar al niño solo, en la sala en la que esté, cada vez que haga un berrinche. Lo normal es que si se actúa así siempre, los berrinches desaparezcan en poco tiempo.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21