Estimada Sonia:
La idea que tú propones la he sugerido yo en muchas ocasiones: siendo realistas, a los niños con síndrome de Down no les va a ser de mucha utilidad el inglés, teniendo en cuenta que muy probablemente nunca lo van a emplear en su vida, salvo en el caso de que vivan en países angloparlantes o que uno de sus padres hable ese idioma. Por eso, es mejor dedicar ese tiempo a trabajar otros objetivos, sobre todo porque ellos van a necesitar mucho más tiempo para aprender cada cosa.
Sin embargo, en tu caso, estoy de acuerdo con la pedagoga y pienso que en 3º de Infantil, que supongo que será el nivel en el que él se encuentra con sus 5 años, el inglés tampoco va a ir más allá de aprender unas pocas palabras y de cantar algunas canciones. En ese caso, el beneficio que le supone participar en las clases y relacionarse con los demás, compensa lo poco que pueda aprender de inglés.
Por otro lado, otro debate frecuente es sobre si deben comprarse esos libros que apenas le serán útiles o no. El llevar libros diferentes a los demás les hace sentirse distintos, y no suele gustarles; prefieren tener los mismos libros que sus compañeros. Una vez más, en el caso de tu hijo que aún es muy pequeño creo que comprar el libro de inglés para que pueda seguir lo mismo que los demás le viene mejor que no comprarle y pues le viene mejor en esa hora compartir la clase con sus compañeros que trabajar otros objetivos.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21