Estimada Nasly:
Enlazando con tu consulta anterior, da la sensación de que precisamente es vuestra atención permanente la causa del problema. Tal y como dice el editorial de este mes, hemos pasado de apartar a los niños con síndrome de Down y no hacerles ningún caso, al otro extremo, ya que son eternos protagonistas en todas las situaciones y no soportan que se les deje de atender.
Natalia Sofía en cuanto nota que está en una situación en la que hay otros niños que la roban protagonismo (en el colegio, cuando vais de visita, cuando asiste al cumpleaños de su primita), se enfada y hace lo que sea por volver a llamar vuestra atención, bien por las buenas, bien por las malas. Aunque no lo creas, puede hacer algo para que la riñáis o incluso, le deis un azote, pues el premio de vuestra atención es más importante que el posible dolor.
Por eso, la solución está en hablarle previamente cuando vayáis a salir de casa, explicándole lo que ha de hacer. No puede siempre tener el vaso más grande, ni quedar siempre por encima de los demás. Tiene que saber comportarse en cualquier situación. Si durante la visita tiene una conducta inadecuada, se la retirará todo tipo de atención, por ejemplo, quitándole el vaso grande y dándole uno pequeño si empieza a protestar. Frases como “tienes que esperar”; “ahora le toca a tu prima”; “después tú”, etc., le hará ver que no siempre tiene que ser la primera. Por otro lado, para practicar las retiradas de atención, es mejor comenzar en casa, cuando estéis solos, pues ahí será más fácil de entrenar.
El editorial, por cierto, da algunas claves más para resolver este tipo de problemas, que parten de la normalización desde que son pequeños y la retirada de privilegios especiales innecesarios.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21