Chus, dejame pedirte mil disculpas, ya que ordenando tu información, "salvando" el examen de Irene, luego su actuación en la escuela, después la hermosa nota, después volver a hacerlo, ya que lo había hecho mal, porque no entiendo este ordenador, me puede, tuve que pedir ayuda. Bueno olvidé agradecerte con todo mi corazón que te hayas abierto y me hayas abierto la puerta hacia tu vida y la de tu hija. Una hermosa historia de vida digna de ser contada, que seguramente ayudará a muchos padres, a otros los hará reflexionar sobre sus vidas y las de sus hijos y a otros les dará más fuerzas aún para seguir en el camino. Con solo cambiar la realidad de uno solo me doy por bien paga. Vuelvo a agradecerte lo generosa que eres y lo extraordinariamente inteligente y sensible como para andar este camino como lo haces y atacar todos los flancos, como tú dices, como si el día tuviese no 24, 48 hs.
Un gran cariño para tí y otro para la protagonista, tu hija Irene, tu maravillosa hija,
Patricia