esquiar
- Beatriz Gómez-Jordana
- Autor del tema
14 años 3 meses antes #51873
por Beatriz Gómez-Jordana
Respuesta de Beatriz Gómez-Jordana sobre el tema Re: esquiar
Estimada madre (no sé su nombre, ni el del futuro deportista):
Yo me llamo Beatriz y mi hija con síndrome de Down también; la cuarta de sus hermanos.
Si le sirve de referencia, mi hija Beatriz comenzó en el esquí desde los dos años y medio. El primer año la tuve, durante las tres ocasiones que estuvimos en los Pirineos, simplemente con las botas de esquiar (que alquilé en la propia estación y las que más peso tenían) y los bastones, pero sin esquís, con el único propósito de fortalecer toda su musculatura; tanto de extremidades inferiores como superiores (con los bastones) y activar la buena postura corporal. La mantenía caminando toda la mañana (unas 3 horas) junto a mí en las zonas planas de la estación de Baqueira Beret obligándola a andar apoyada por los bastones de los que no tenía más remedio que hacer uso tanto para impulsarse en el andar como para apoyarse cuando se cansaba.
Recibí toda clase de críticas, que obviamente no me importaron en absoluto, pues yo sabía claramente a qué iba encaminado ese ejercicio y mis propios objetivos.
La segunda temporada me puse en contacto con un buen amigo que durante años fue tutor y profesor de mis otros hijos, ya mayores, en las pistas de esquí. Su mujer estaba, de hecho, especializada en la materia, al igual que él, pues eran -entre otros- quienes impartían clases a personas con alguna discapacidad física. Tanto Diana García como Cesar Suela me aconsejaron mantener la misma dinámica durante las vacaciones de navidad y puentes festivos en que nos desplazábamos hasta allá para que Bea adquiriera mayor tono muscular y venciera poco a poco la natural hipotonía de su condición, así como su familiaridad en la zona de la montaña, la nieve, el esquí etc... No fue fácil, a veces, pero el hecho de compartirlo con ella facilitó en gran medida su -en ocasiones. natural vaquería.
En la semana santa del 2003 cogió las riendas Diana García, quien consideró que ya estaba en condiciones de ponerse unos esquís. Entre lo que ella aprovechó para estudiar durante el año anterior sobre el tema de Bea y lo que yo conocía de cada músculo de su anatomía, Bea logró sin mayores problemas prolongar sus piernas hasta las puntas de las tablas de esquiar y las pocas veces que se caía eran más por cansancio que por razones técnicas. Su centro de gravedad con 4 años largos era tan bajo que el hecho de caerse no implicaba ningún daño sino más bien dilatadas risas.
Siempre procuré que, en aquella primera época, solo subiera los días que hacía buen tiempo y en compañía del resto de la familia pues ello actuaba como un fuerte estímulo; hacer lo que hacían sus hermanos y sus padres.
Hoy Bea tiene 14 años y debo decir que para mi satisfacción -por un lado- y desesperación -por otro- (cuento ya con 52 años), no consigo seguir a Bea por las diferentes pistas de la estación de esquí y es ella la que indulgente y socarronamente me espera y me llama lenta y vaga. Suele ir acompañada siempre por alguno de sus hermanos (22, 23 y 26 años) cuando no con todos, o bien conmigo y su padre, bajo los atentos ojos de Diana, su profesora, para la que no tengo mas que excelencias y parabienes. De hecho Diana García acabó haciendo su tesis doctoral sobre el deporte del esquí en niños con discapacidad intelectual y tomó a Bea como parte de su muestreo junto a otro tipo de discapacidades.
En el caso de mi hija ha sido fundamental estar siempre bien asesorada por sus profesores en este terreno, pues además tiene una escoliosis de 38 grados con rotación de vértebras y el esquí, junto con la natación que lleva practicando desde los 5 meses, han sido fundamentales para educar la postura de la columna, así como el correcto fortalecimiento de extremidades superiores, cuello y abdominales.
Mi consejo, por tanto, es que nunca es tarde para nada y menos para la práctica del deporte ni en nuestros hijos ni en el resto de la población siempre y cuando ésta sirva a mejorar nuestras condiciones físicas, emocionales y psíquicas como así ha sido en el caso de mi hija.
Espero haberla ayudado y no dude en ponerse en contacto con Diana García y Cesar Suela si decide empezar su andadura en las estaciones de Baqueira Beret, y sin compromiso alguno decirle que llama de mi parte y fundamentalmente de mi propia hija con quien guardan una relación muy familiar y estrecha: Beatriz Riva Gómez-Jordana.
Un cariñoso saludo.
Beatriz Gómez-Jordana Moya
Yo me llamo Beatriz y mi hija con síndrome de Down también; la cuarta de sus hermanos.
Si le sirve de referencia, mi hija Beatriz comenzó en el esquí desde los dos años y medio. El primer año la tuve, durante las tres ocasiones que estuvimos en los Pirineos, simplemente con las botas de esquiar (que alquilé en la propia estación y las que más peso tenían) y los bastones, pero sin esquís, con el único propósito de fortalecer toda su musculatura; tanto de extremidades inferiores como superiores (con los bastones) y activar la buena postura corporal. La mantenía caminando toda la mañana (unas 3 horas) junto a mí en las zonas planas de la estación de Baqueira Beret obligándola a andar apoyada por los bastones de los que no tenía más remedio que hacer uso tanto para impulsarse en el andar como para apoyarse cuando se cansaba.
Recibí toda clase de críticas, que obviamente no me importaron en absoluto, pues yo sabía claramente a qué iba encaminado ese ejercicio y mis propios objetivos.
La segunda temporada me puse en contacto con un buen amigo que durante años fue tutor y profesor de mis otros hijos, ya mayores, en las pistas de esquí. Su mujer estaba, de hecho, especializada en la materia, al igual que él, pues eran -entre otros- quienes impartían clases a personas con alguna discapacidad física. Tanto Diana García como Cesar Suela me aconsejaron mantener la misma dinámica durante las vacaciones de navidad y puentes festivos en que nos desplazábamos hasta allá para que Bea adquiriera mayor tono muscular y venciera poco a poco la natural hipotonía de su condición, así como su familiaridad en la zona de la montaña, la nieve, el esquí etc... No fue fácil, a veces, pero el hecho de compartirlo con ella facilitó en gran medida su -en ocasiones. natural vaquería.
En la semana santa del 2003 cogió las riendas Diana García, quien consideró que ya estaba en condiciones de ponerse unos esquís. Entre lo que ella aprovechó para estudiar durante el año anterior sobre el tema de Bea y lo que yo conocía de cada músculo de su anatomía, Bea logró sin mayores problemas prolongar sus piernas hasta las puntas de las tablas de esquiar y las pocas veces que se caía eran más por cansancio que por razones técnicas. Su centro de gravedad con 4 años largos era tan bajo que el hecho de caerse no implicaba ningún daño sino más bien dilatadas risas.
Siempre procuré que, en aquella primera época, solo subiera los días que hacía buen tiempo y en compañía del resto de la familia pues ello actuaba como un fuerte estímulo; hacer lo que hacían sus hermanos y sus padres.
Hoy Bea tiene 14 años y debo decir que para mi satisfacción -por un lado- y desesperación -por otro- (cuento ya con 52 años), no consigo seguir a Bea por las diferentes pistas de la estación de esquí y es ella la que indulgente y socarronamente me espera y me llama lenta y vaga. Suele ir acompañada siempre por alguno de sus hermanos (22, 23 y 26 años) cuando no con todos, o bien conmigo y su padre, bajo los atentos ojos de Diana, su profesora, para la que no tengo mas que excelencias y parabienes. De hecho Diana García acabó haciendo su tesis doctoral sobre el deporte del esquí en niños con discapacidad intelectual y tomó a Bea como parte de su muestreo junto a otro tipo de discapacidades.
En el caso de mi hija ha sido fundamental estar siempre bien asesorada por sus profesores en este terreno, pues además tiene una escoliosis de 38 grados con rotación de vértebras y el esquí, junto con la natación que lleva practicando desde los 5 meses, han sido fundamentales para educar la postura de la columna, así como el correcto fortalecimiento de extremidades superiores, cuello y abdominales.
Mi consejo, por tanto, es que nunca es tarde para nada y menos para la práctica del deporte ni en nuestros hijos ni en el resto de la población siempre y cuando ésta sirva a mejorar nuestras condiciones físicas, emocionales y psíquicas como así ha sido en el caso de mi hija.
Espero haberla ayudado y no dude en ponerse en contacto con Diana García y Cesar Suela si decide empezar su andadura en las estaciones de Baqueira Beret, y sin compromiso alguno decirle que llama de mi parte y fundamentalmente de mi propia hija con quien guardan una relación muy familiar y estrecha: Beatriz Riva Gómez-Jordana.
Un cariñoso saludo.
Beatriz Gómez-Jordana Moya
Responder a Beatriz Gómez-Jordana
- Canal Down21
14 años 3 meses antes #51870
por Canal Down21
Respuesta de Canal Down21 sobre el tema Re: esquiar
Estimada mamá:
Los niños pequeños se incorporan a las actividades deportivas de sus padres como todos los demás. Lógicamente hay que empezar poquito a poco y adaptándolos a sus capacidades de cada edad (su motricidad, la laxitud de sus articulaciones, etc.) pero todos terminan aprendiendo a esquiar si la familia lo hace de manera habitual.
Hasta donde sabemos, en varias estaciones hay servicios especiales en donde los niños con síndrome de Down reciben un entrenamiento adaptado. Por ejemplo en el Pirineo leridano. Lo mejor es que se ponga usted misma en contacto directo y consulte sobre las posibilidades de entrenamiento.
Un cordial saludo.
Canal Down21
Los niños pequeños se incorporan a las actividades deportivas de sus padres como todos los demás. Lógicamente hay que empezar poquito a poco y adaptándolos a sus capacidades de cada edad (su motricidad, la laxitud de sus articulaciones, etc.) pero todos terminan aprendiendo a esquiar si la familia lo hace de manera habitual.
Hasta donde sabemos, en varias estaciones hay servicios especiales en donde los niños con síndrome de Down reciben un entrenamiento adaptado. Por ejemplo en el Pirineo leridano. Lo mejor es que se ponga usted misma en contacto directo y consulte sobre las posibilidades de entrenamiento.
Un cordial saludo.
Canal Down21
Responder a Canal Down21
- mama
- Autor del tema
14 años 3 meses antes #51863
por mama
esquiar Publicado por mama
Hola a todos,me gustaría que me hablasen desde su experiencia sobre cuál es la edad mas adecuada para que aprenda a esquiar mi hijo con síndrome de down. Tambien me gustaría saber, los que esquien, en qué estaciones han cursado vuestros hijos cursillos de aprendizaje y demás. Ya que considero que eso le ayudaría a la hora de apuntarle.
Un abrazo a todos.
Un abrazo a todos.
Responder a mama
Moderadores: Emilio Ruiz



