Estimada Cecilia:
Puesto que el tema lo suscité yo en Tucumán, no le importará que intervenga. No sé si estuvo cuando hablé de ese tema, pero ya expliqué que, sobre todo en esas edades, no se trata de dar una "charla" sobre el síndrome de Down sino, aprovechando situaciones concretas, mostrar sin dar mayor importancia esas pequeñas diferencias que puede haber entre el niño y sus hermanos: "te cuesta más", "tenemos que ayudarte más", "eso puede ser más difícil para ti", "pero da gusto qué bien haces esto otro"... De este modo, el niño irá viendo que tiene más dificultades pero que no por eso dejamos de quererle y que se sienta seguro. Conforme la edad avanza, es tiempo de profundizar un poquito más pero siempre en ese clima de aceptación y de cariño.
Los niños no son tontos y son los primeros en notar que las cosas les cuestan más, que hacemos diferencias, que hay diferencias. O situaciones que les puedan humillar. Por eso, darles una explicación en la que vean plena aceptación por una parte y sus propias cualidades por otra, les dará seguridad y se irán aceptando tal como son.
Llegará el momento de mencionar que eso que les pasa se debe a una situación especial que se llama síndrome de Down, pero no hay ninguna prisa por mecionarla salvo que surja espontáneamente en una charla familiar.
En mi experiencia, esta línea de conducta es plenamente aceptable y aceptada.
Es posible que otras personas personas deseen contar sus propias experiencias en este terreno. Les invito a expresarlas.
Un saludo Muy cordial.
Jesús Flórez