Estimada Paula:
En lo relacionado con la conducta, el principio fundamental de intervención con los niños con síndrome de Down es que se les ha de exigir un comportamiento igual, e incluso mejor, que a los demás niños. Por eso, lo que hay que hacer es corregir de inmediato y de forma tajante ese comportamiento de tu prima María José, de pellizcar a todo el mundo.
No me cuesta nada entender el caso: tiene síndrome de Down y ha pasado por operaciones de corazón, además de que padece sordera, infecciones, dificultades para habar, tardanza en caminar… En resumen, que a todo el mundo le da algo de lástima y nadie le pone límites. Con lo delicada que está y sus problemas, ¿cómo vamos a reñirla?
Pero la cuestión es que dejándole que haga lo que quiera no la estamos haciendo ningún favor. Si queremos que sea acogida por todo el mundo con naturalidad y que adquiera una vida lo más normalizada posible, no se le pueden consentir esos comportamientos, pues lo único que se consigue es que la rechacen y que, en el futuro, nadie quiera estar cerca de ella.
¿Qué hay que hacer? Pues cada vez que pellizque a alguien, sea quien sea, todo el mundo le dirá ¡No! ¡Eso no se hace!, con voz tajante y firme, y durante un rato nadie le hablará. No es necesario darle muchas explicaciones, si acaso, en otro momento. En el instante del pellizco, una voz fuerte y un ¡No! muy serio. Aunque tenga la madurez de un niño de 4 años, lo entenderá enseguida.
Lo importante es que todo el mundo actúe igual y que siempre, siempre, se haga lo mismo. Si aplicáis con constancia la medida y con la ayuda de toda la familia, la conducta desaparecerá en poco tiempo.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21