Un impulso hacia la autonomia.
- Montse
- Autor del tema
14 años 3 semanas antes #52368
por Montse
Un impulso hacia la autonomia. Publicado por Montse
Un impulso hacia la autonomía: Los primeros campamentos de Sofía con todos los colegios de la ciudad siendo la menor.
- A mamá le costó mucho tomar la difícil decisión por mi propio interior que me invadía: “estás loca tan pequeña y con síndrome de Down” , “no ves que aún no tiene edad” eres consciente que no conoce a los monitores” “ únicamente va un niño de su clase, el resto de madres no se atreven a llevarlos y ningún otro es especial” “la familia y amigos confirman tu locura diciendo que irán a rescatarla si tengo valor de llevarla de colonias ” …..por fin el cariñoso empujón de un amigo me llevó a que imperara el bien de Sofía para su futura libertad, su autonomía, su felicidad no nuestros miedos que anulan a nuestros hijos.
- Sofía: la primera frase que recibiste en tu partida, por un grandullón fue “aparta pequeñaja que tengo que subir al autocar”. Tu le miraste , pensando que le pasa pero no te moviste ni un milímetro. ¡ que valiente hija mía, solo salir ya demostraste que estabas preparada!
- Sofía con una gran sonrisa partió hacia su vuelo dejando a sus hermanos diciendo adiós.
- Mamá estaba con el alma rajada filtrándose los miedos por todas las aberturas, pero me consolaba saber que era por tu bien, que era un gran regalo para ti. Ante la familia debía estar fuerte porque no sabían donde estabas, únicamente conocía yo el destino. A cada instante llamaba el abuelo diciendo ¿ como está la pequeñita? y yo sin saberlo muy bien debía decir bien , muy bien pero el corazón se me partía; porque no nos dejaban comunicar con el lugar únicamente con la coordinadora que no estaba en el campamento.
- Los cuatro días fueron una eternidad, pero algo en mi más profundo interior me permitía aferrar a la gran verdad, desterrando por completo mis temores: “ tus miedos no deben incapacitarla”.
- Llegó tu regreso: con tu amplia sonrisa me abrazaste y dijiste “más colonias mamá” me transmitiste todo querida hija:
-“más libertad”
-“más autonomía”
-“más capacidad tengo de la que te imaginas”
-“más naturalidad, soy realmente una más”
-“más confianza”
-….
Los monitores te felicitaron por haber sido una alumna fantástica, una campeona en tus actividades deportivas, una número uno en autonomía, en tus responsabilidades, en no derramar ni una lágrima, en haber reído y disfrutado como la que más, en no haberles dado ni un minuto extra de trabajo, en ayudarles consolando a tu único amigo que lloraba, …
Por ello hoy quiero compartir mis emociones ante el libre revoleteo de Sofía. “Nadie puede conseguir el control de su propia vida si no se le permite asumir sus propias responsabilidades. Las personas con síndrome de Down podrán crecer si les dejamos experimentar, probar, intentarlo, tropezar y levantarse, equivocarse y corregir sus propios errores fallar y aprender de la crítica, escarmentar en cabeza propia. Todo ello con equilibrio y sentido común. Pero con el convencimiento que han de aprender, en suma de su propia experiencia” del libro . Érase una vez…el síndrome de Down 2 “Emilio Ruiz”.
¡Ánimo papás tenemos una gran misión empujar con amor pero firmes a nuestros hijos hacia su propia autonomía!
Montse
- A mamá le costó mucho tomar la difícil decisión por mi propio interior que me invadía: “estás loca tan pequeña y con síndrome de Down” , “no ves que aún no tiene edad” eres consciente que no conoce a los monitores” “ únicamente va un niño de su clase, el resto de madres no se atreven a llevarlos y ningún otro es especial” “la familia y amigos confirman tu locura diciendo que irán a rescatarla si tengo valor de llevarla de colonias ” …..por fin el cariñoso empujón de un amigo me llevó a que imperara el bien de Sofía para su futura libertad, su autonomía, su felicidad no nuestros miedos que anulan a nuestros hijos.
- Sofía: la primera frase que recibiste en tu partida, por un grandullón fue “aparta pequeñaja que tengo que subir al autocar”. Tu le miraste , pensando que le pasa pero no te moviste ni un milímetro. ¡ que valiente hija mía, solo salir ya demostraste que estabas preparada!
- Sofía con una gran sonrisa partió hacia su vuelo dejando a sus hermanos diciendo adiós.
- Mamá estaba con el alma rajada filtrándose los miedos por todas las aberturas, pero me consolaba saber que era por tu bien, que era un gran regalo para ti. Ante la familia debía estar fuerte porque no sabían donde estabas, únicamente conocía yo el destino. A cada instante llamaba el abuelo diciendo ¿ como está la pequeñita? y yo sin saberlo muy bien debía decir bien , muy bien pero el corazón se me partía; porque no nos dejaban comunicar con el lugar únicamente con la coordinadora que no estaba en el campamento.
- Los cuatro días fueron una eternidad, pero algo en mi más profundo interior me permitía aferrar a la gran verdad, desterrando por completo mis temores: “ tus miedos no deben incapacitarla”.
- Llegó tu regreso: con tu amplia sonrisa me abrazaste y dijiste “más colonias mamá” me transmitiste todo querida hija:
-“más libertad”
-“más autonomía”
-“más capacidad tengo de la que te imaginas”
-“más naturalidad, soy realmente una más”
-“más confianza”
-….
Los monitores te felicitaron por haber sido una alumna fantástica, una campeona en tus actividades deportivas, una número uno en autonomía, en tus responsabilidades, en no derramar ni una lágrima, en haber reído y disfrutado como la que más, en no haberles dado ni un minuto extra de trabajo, en ayudarles consolando a tu único amigo que lloraba, …
Por ello hoy quiero compartir mis emociones ante el libre revoleteo de Sofía. “Nadie puede conseguir el control de su propia vida si no se le permite asumir sus propias responsabilidades. Las personas con síndrome de Down podrán crecer si les dejamos experimentar, probar, intentarlo, tropezar y levantarse, equivocarse y corregir sus propios errores fallar y aprender de la crítica, escarmentar en cabeza propia. Todo ello con equilibrio y sentido común. Pero con el convencimiento que han de aprender, en suma de su propia experiencia” del libro . Érase una vez…el síndrome de Down 2 “Emilio Ruiz”.
¡Ánimo papás tenemos una gran misión empujar con amor pero firmes a nuestros hijos hacia su propia autonomía!
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