Estimada Nancy:
Es comprensible que Luisina tenga celos de su hermano, porque le ha quitado el protagonismo que durante 4 años ha sido exclusivamente suyo. Está dolida porque parte de la atención que antes le dedicabais en exclusiva a ella, ahora la tiene que compartir con su hermanito. Pero que la comprendamos no significa que debamos consentirle que haga lo que está haciendo. No puede pegar a su hermano ni ahora ni en ningún otro momento, por ninguna razón.
Para corregirlo sería conveniente que utilices dos tipos de estrategias. Por un lado, eliminar la conducta de pegarle y por otro reforzarla cuando actúe correctamente con él. Por eso, cuando le pegue, la diréis ¡No! de forma fuerte y tajante. No tenéis que darle demasiadas explicaciones, ni hablar mucho con ella, puesto que eso le concedería la atención que está pidiendo, sino decirle sencillamente ¡No, eso no se hace! y ponerle una cara muy seria y enfadada. Cuando juegue con el hermano, le sonría o esté a su lado tranquila, la hablaréis, la sonreiréis, le diréis lo contentos que estáis con su comportamiento. En resumen, mucha atención cuando actúe correctamente y ninguna atención cuando le pegue.
Por otro lado, sería conveniente que le dediquéis muchos momentos a ella sola en exclusiva. Jugar con ella, ver la televisión, llevarla al parque o a pasear sin el hermano, como privilegios por ser la mayor. Es decir, que sienta que aunque su hermano está aquí ella sigue siendo querida y atendida por vosotros.
De todos modos, ese proceso que está pasando es normal y yo diría que hasta bueno. Esa competencia que le hace el hermano le viene muy bien, porque aprende a que no es el centro del mundo, así que lo que le ocurre puede resultarle doloroso pero para ella es muy positivo. Lo que ocurre es que tardará un tiempo en asimilar y aceptar su nueva situación.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21