Estimada Carmen:
Has de pensar que la mayor parte de las conductas que tu hijo realiza las hace para ver cuál es vuestra reacción, y principalmente tu reacción. El principal reforzador para un niño es siempre la atención del adulto, fundamentalmente de sus padres.
Lo que tenéis que hacer es, en primer lugar, intentar no hacer caso a la conducta de pegar, especialmente cuando os lo haga a vosotros. Supongo que siendo tan pequeño, lo que hace no será demasiado molesto ni doloroso, por lo que bien se puede hacer como que no ocurre nada. Se trata de retirarle la atención por esa conducta. Probablemente cuando pega vosotros le habláis mucho, le decís “eso no se hace”, le dais muchas explicaciones y le intentáis aclarar que esa conducta es negativa. Con toda esa explicación lo que hacéis es prestarle mucha atención o, lo que es lo mismo, premiarle con vuestra atención por su mala conducta.
Si pega a otra persona extraña, a un niño por ejemplo, tenéis que decirle seriamente y con voz muy firme ¡NO!, apartándole de la situación. No hay que hablarle, no hay que darle explicaciones, no hay que reñirle mucho rato, ni siquiera hay que mirarle. Solo un ¡NO! muy fuerte y luego una cara muy seria, sin ninguna palabra más. En cambio, cuando juegue con los otros niños y se comporte correctamente hay que hablarle mucho, sonreírle, mirarle, decirle que estáis orgullosos de él. Si actuáis de esta manera de forma continuada, veréis los resultados en poco tiempo.
Por último, es probable que tu hijo haya comenzado a pegar porque no se le concede algo que pide, es decir, porque se siente frustrado por algo. Es muy importante que nunca le deis lo que quiere cuando se comporta así. No puede ser premiado en ningún caso por sus conductas inadecuadas.
En resumen, mucha atención por las conductas correctas y ninguna atención para su conducta de pegar. Se trata, a fin de cuentas, de hablar poco y actuar mucho, lo contrario de lo que solemos hacer.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21