Hola Andrea, soy mamá de Romina: mi muñequita adorada de 2 años 5 meses.
También sufrí bastante para hacerla comer (aún sufro, pero cada vez menos). Comía de cucharita en cucharita y con bastante selección (gelatinas, frutitas con cereal). Incluso nunca bebía muchos líquidos; nada en comparación con cualquier otro bebé.
Hasta ahora sabemos que padecía de un reflujo de bastante consideración. Un reflujo que le llaman "oculto" ya que no se manifiesta con vómitos, cólicos u otras formas. Sospecho que le provocaba gran molestia y que por eso rechazaba cualquier alimento. Comenzamos a tratar el reflujo con medicamentos (además de las posturas que se le manejaron desde el nacimiento) y la mejoría ha sido notable. Para ello le realizaron un estudio llamado PH metría que da cuenta de todo.
También hay que considerar la aletración sensorial que padecen algunos nenes down, y que en algunos sentidos puede ser más exsaservado que en otros. Por ejemplo, mi hija padece bastante alteración sensorial: vamos al supermercado y vomita en cuanto entramos (glup!!), a los almacenes ferreteros y hace lo mismo (re-glup!!). Imagínate lo que me hacía con los alimentos...
Pero ya come!!! Y come trozos!!! Las cosas se dieron de repente. En su caso, creo que haber tratado el reflujo ayudó muchísimo, y ¿sabes qué más? Las terapias; la convivencia con otros nenes a la hora de la comida. Si vieras con qué alegría coge la cuchara de avena y trata de llevársela a la boca; y muerde los trozos de papaya de mi mano: no más fruta en papilla ni raspada.
Hemos visto en su grupo que cuando está un solo nene, este no come.
No te desesperes. Pasé por las mismas preocupaciones que tú, pero verás que muy pronto tu guapísimo hijo comerá.
En resumen y por propia experiencia, asegúrate de que no haya algún reflujo oculto en él y que su sentido del gusto no se encuentre tan alterado.
Saludos